Traductor del Blog

20 de diciembre de 2007

EE.UU Y AMERICA LATINA: UNIDOS O DOMINADOS?




Esta semana la legislatura nacional aprobó en ambas Cámaras, un proyecto de resolución en repudio al accionar del gobierno de los Estados Unidos, en virtud del agravio causado a la Argentina y a la presidenta Cristina Fernández, en el marco de la investigación por la valija del empresario venezolano Guido Antonini Wilson.

Además, la Cámara Baja rechazó un pedido para convocar a rendir informes al canciller Jorge Taiana y al ministro de Justicia y Seguridad, Aníbal Fernández, y el Senado hizo lo propio con un pedido de interpelación al jefe de Gabinete, Alberto Fernández, impulsado por la oposición.

Esta situación, compleja por cierto, en el marco de las relaciones bilaterales con EE.UU, debe ser analizada también como parte de un posicionamiento político de EE.UU de cara a ejercer su influencia en las relaciones económicas y políticas de los países de la región, que han entrelazado fuertemente sus mecanismos de integración en diferentes acuerdos que potenciarán las relaciones de los países de América Latina, tanto desde la órbita del MERCOSUR, como en otros acuerdos bilaterales y multilaterales, que tienden a solidificar las relaciones de los países de América Latina.

La tensión entre EEUU y Argentina, forma parte de la “cuña” que históricamente el país del Norte, se ha caracterizado por introducir en las relaciones hemisféricas e internacionales, pugnando por cortar lazos, en pos de conservar un dominio basado más en la ruptura que en la construcción política y el consenso.

La historia condena a EE.UU por sus fracasos, cada vez que intentó “alinear” a los países latinoamericanos a sus políticas, variando sus “excusas estratégicas”, alguna vez la administración Kennedy lanzó su “Alianza para el Progreso”, con la intención de propender a democratizar América Latina, ayudar a su desarrollo y bregando por la inclusión social, cuando en verdad, su objetivo real era la contención de la influencia de la “revolución cubana” y la expansión comunista en América Latina en plena “Guerra Fría”, la Alianza para el Progreso, no resultó lo que se esperaba y la estrategia de EE.UU de “ayudar” a América Latina cayó en “saco roto”.

Décadas más adelante, en plena recuperación de los procesos de integración latinoamericanos, tras los fracasos de los proyectos anteriores, George Bush (padre) lanzó el ALCA (Area de Libre Comercio para las Américas), que pretendía instaurar una zona de libre comercio de Alaska a Tierra del Fuego, imponiendo la consigna capitalista de un libre comercio “in extremis”, donde los países de nuestra región debían negociar mano a mano con EE.UU la integración regional, dejando de lado los acuerdos pre existentes, como el propio MERCOSUR, que quedaría subsumido en una estructura gigantesca de economías absolutamente heterogéneas y con un grado de desarrollo relativo muy dispar. Lógicamente el proyecto del ALCA, también fracasó…

Hoy EE.UU nuevamente mete su “cuña” en las relaciones bilaterales latinoamericanas, y más allá de que nadie puede negar la necesidad de investigar el mediático caso de la “valija”, no puede permitirse la intromisión directa del gobierno de EE.UU, en temas que debe discernir la justicia argentina.

Este análisis no viene a cuento de una posición anti – EE.UU, sino que, el motivo del mismo, descansa en la necesidad de ratificar y fortalecer las relaciones recíprocas entre los países latinoamericanos, que puedan construir su propia identidad y cohesionar sus políticas internacionales, consolidando los proyectos de integración regional como el MERCOSUR, su ampliación en el número de miembros plenos y en lo inherente a que sus decisiones sean directamente vinculantes en los estados parte, como así también reordenar sus objetivos estratégicos y sus alianzas como bloque, con otros sistemas de integración y con países que puedan resultar socios estratégicos en el comercio internacional y las inversiones productivas.

Los países latinoamericanos, sin descuidar la necesidad de construir una red de relaciones internacionales, que los vinculen a las economías más desarrolladas, sin descartar a EE.UU, deben consolidar sus procesos de integración regional y tender a fortalecer un espacio común, que cuente con peso específico propio, que les posibilite negociar con fortaleza en los diferentes ámbitos y foros de concertación hemisférico e internacional.

Como decía un visionario general Perón hace más de 50 años, “el siglo XXI nos encontrará unidos o dominados”.-

7 de diciembre de 2007

Pergamino y Rafaela: Dos ciudades, dos modelos



Esta semana que pasó, el Diario Clarín, de amplio tiraje nacional, reflejó en el Suplemento Zona, una nota emblemática de la cuestión del desarrollo local, y la tituló “la Argentina deseada… Rafaela, el modelo de ciudad que deslumbra a la nueva Presidenta”.

Esta mención habrá tonificado el orgullo de los rafaelinos, sus autoridades, sus instituciones, sus empresarios y sus trabajadores, porque estos elogios tan merecidos por cierto, tienen un basamento real y son producto de la interacción de actores locales en torno a una estrategia común, o lo que la propia Cristina Fernández de Kirchner definiera como un “modelo virtuoso”, caracterizado por un entramado de empresarios emprendedores, de una matriz productiva diversificada, una arraigada cultura exportadora, un fuerte compromiso con la educación y la formación de los recursos humanos y una marcada y modernizada técnica de gestión pública y privada, donde el desarrollo local es el objetivo compartido por todos, la “Marca Rafaela” es producto de ese “proceso virtuoso”, participativo, que denota responsabilidades compartidas.

Como dato revelador de los logros de esta ciudad en materia de crecimiento económico asociado al desarrollo y a la “emprenditorialidad” de sus actores locales (gobierno, instituciones, pymes y trabajadores), podemos observar que mientras el valor promedio de cada tonelada exportada por la República Argentina globalmente como país, ronda los 460 dólares, mientras en Rafaela, las pymes locales (que comercializan sus productos en 86 países) exportan a un valor promedio de 3 mil dólares la tonelada, esto es valor agregado, empleo y desarrollo económico local.

Rafaela, es sin dudas el ejemplo a seguir para actores locales (especialmente los intendentes y funcionarios comunales), quienes tienen como meta un proyecto de desarrollo estratégico para su ciudad, que no sea dependiente al extremo de la situación nacional y el contexto internacional imperante, pasando de lo coyuntural a lo estructural, que es lo que realmente denota una decisión política conducente a una estrategia de desarrollo local.


Pergamino y su realidad

Un caso típico de ciudad que navega sobre la coyuntura, sin planificación estratégica, ni política local de desarrollo productivo, hoy día, la bonanza del sector agropecuario, particularmente, con precios internacionales de los cereales y el complejo oleaginoso en sus máximos históricos, posibilitan la inyectan de recursos líquidos en la ciudad, que estimulan otros sectores de la economía, como la construcción, el incremento notable del parque automotor, el estímulo del consumo que favorece al comercio y los servicios de la ciudad, pero que encuentra su propio techo en el mero consumismo, sin contar con una planificación local que promueva inversiones productivas o industriales, a través de los ahorros que pueda generar la renta agropecuaria y otras actividades económica que se han reactivado a partir de la ostensible mejora de la economía nacional.

Pero esto que ocurre en Pergamino, va a contramano del desarrollo local, es crecimiento económico desordenado, concentrado en un sector de la población y que contribuye a incrementar las desigualdades sociales y la inequidad, que a su vez lleva consigo mayores problemas sociales, y una total y absoluta desatención de la población marginada por este sistema, es decir, desempleados, subempleados y trabajadores, que están cada vez más lejos de los valores consumistas de la fracción de la población agraciada por esta bonanza.

Por eso hacíamos esa referencia primaria de “Dos ciudades, dos modelos”, Pergamino y Rafaela, crecimiento versus desarrollo, coyuntura versus estrategia, consumo versus inversión productiva, en definitiva, y aunque nos resulte molesto reconocerlo, en Pergamino, para un grupo selecto, hay un buen presente; en Rafaela, y para todos, hay un mejor presente y un promisorio

22 de noviembre de 2007

Pacto Social. Gobierno, Política y Actores



Una de las bases de la estrategia de la Presidenta electa Cristina Fernández de Kirchner, radica en la búsqueda de salidas negociadas y consensuadas, en la planificación de los futuros aumentos de salarios, inversión, tarifas y precios (tan inminentes como necesarios).

Una de las tácticas del equipo económico que acompañará a Cristina, radicará en un cambio sustancial en los plazos de la negociación salarial, que actualmente es anual y que intentarán llevar a tres años, así como también analizan las variables de ajuste de los salarios, que contemplarían los índices de inflación anual o las expectativas inflacionarias, un tema que aún resta por determinarse. Otra variable podría ser la productividad, para evitar que los salarios sigan detrás de los índices inflacionarios, y de esta manera, se conviertan en un nuevo factor de presión inflacionaria.

La alternativa esbozada como “Pacto Social”, tiene una dirección muy clara en su fin último, minimizar las tensiones en las que deberá verse la economía argentina, tras la salida de la profunda crisis que desbordara al país y pusiera en peligro la institucionalidad misma de la República, allá por 2.001.

Pero la propuesta de Cristina, si bien tiene antecedentes, es innovadora para las políticas que se afincaron en las décadas precedentes, signadas por ajustes estructurales y presiones externas, que luego bajaron como recetas magistrales del neoliberalismo, producto del Consenso de Washington, que proclamaban el crecimiento “por derrame” de los países en vías de desarrollo (truncado por cierto).

Y en esto de concertar y buscar coordinación en el marco de la comunidad organizada, hay que retrotraerse al justicialismo de Perón, y nos viene a la memoria el Consejo Económico y Social de 1.946, durante la primera presidencia de Juan Domingo Perón o el Congreso de la Productividad, convocado por el líder del justicialismo en 1.955, en el ocaso de su segundo mandato, presionado por quienes pugnaban por su derrocamiento, finalmente conquistado por una (mal llamada) “Revolución Libertadora (fusiladora sería un término más acorde) y la instauración de un gobierno de facto.

Más cercana en el tiempo, y también de origen peronista, fue la experiencia del Pacto Social, impulsado por José Ber Gelbard (Ministro de Economía de la tercera presidencia de Perón) quien junto a la Confederación General Empresaria y la Confederación General del Trabajo, lograron plasmar un plan económico y social, que comprendía un paquete de iniciativas parlamentarias que abogaban en un mismo sentido. Asimismo, se incluyó en el pacto un acuerdo que preveía el congelamiento de los precios y un aumento general en los sueldos y paso seguido se suspendían las negociaciones colectivas por el plazo de dos años.

Los compromisos fueron resistidos por el empresariado y por los sindicatos, con medidas distorsivas, que llevaron al desabastecimiento y a la profundización del conflicto, con exigencias de mayores aumentos salariales, pasando por encima de las conducciones tradicionales. Cabe acotar que la coyuntura económica de aquella época, con una gran crisis internacional, que empezaba a abrumar fuertemente a los países de América Latina, conspiró contra cualquier intento de mantener la economía por andariveles normales y dificultó las negociaciones y sus resultados.

Actualmente, las condiciones macroeconómicas son divergentes y se “navega” en otra perspectiva sobre el futuro de la Argentina (económicamente hablando); la crisis del 2001 repicó duramente en las estructuras políticas tradicionales y afectó con similar intensidad a las organizaciones patronales y gremiales, instituciones que, en muchos casos no gozan de la legitimidad que otrora las aventajaba.

Entre el empresariado ocurre algo similar y el “establishment” se reparte entre diferentes organizaciones atomizadas y que en muchos casos, son sólo “sellos de goma”, lo mismo le ocurre al sector agropecuario, con sus entidades tradicionales, como la SRA o Federación Agraria, que han perdido peso a la hora de las negociaciones, en razón de la tremenda dispersión de los productores agropecuarios, la irrupción de capitales internacionales en el manejo de la producción y la comercialización agropecuaria, y un cambio total del esquema de explotación del agro, donde el productor, en muchos casos, ya no es quien labra la tierra.

En este esquema complejo, de variedad de actores de la sociedad, la política y la economía, sobrevendrá la discusión sobre las variables económicas (de índole nacional) en las cuales deberá moverse la administración “Cristinista”, y más allá de los precios, de las tarifas y los sueldos, esta suerte de convite al diálogo, al llamado “Pacto Social”, nos invita a pensar que, más allá de las dificultades que traerá consigo el reacomodamiento de las variables de ajuste que son irritantes, pero necesarias para consolidar el modelo de crecimiento, y dotarlo de acciones que se encolumnen en la visión proclive al desarrollo económico.

Para ello, hay que virar indiscutiblemente hacia la inclusión social (en todo punto de vista), la gran asignatura pendiente de la (joven) democracia argentina, que tanto naufragó en mares de promesas incumplidas, de sueños postergados, desde el postulado autosuficiente de la institucionalidad democrática que recuperó Raúl Alfonsín, pero que no supo darle contenido de política económica sustentable, hasta el falso paradigma del neoliberalismo y el soñado “Primer Mundo” de Carlos Menem, que perduró hasta principios de ésta década, con el “dicen que soy aburrido” Fernando De la Rúa, hasta estos tiempos de Kirchner, pasando por una dura transición que lo tuvo a Eduardo Duhalde como “piloto de tormenta”.

Es tiempo de volver a soñar, pero también de participar y comprometerse, el “Pacto Social” debemos hacerlo todos, los empresarios con un conciencia de responsabilidad social, los trabajadores fortaleciendo su posición laboral y poniendo sus energías en el progreso global, los sindicatos buscando afianzar su compromiso de velar por los derechos de sus afiliados, defendiéndolos por encima de cualquier interés ajeno a esos principios, los consumidores, teniendo conciencia a la hora de elegir, sancionar y premiar a las empresas por sus comportamiento, y el gobierno (en todos sus esquemas, nacional, provincial y comunal), actuando como “barra estabilizadora” de la economía y de la sociedad, lejos del estado ausente de los 90´, y mucho más cerca del estado orientador, facilitador, factotum y garante del desarrollo nacional.-

5 de noviembre de 2007

REUNION Y DEFINICIONES POLÍTICAS DE LA JP DEL FPV.


El lunes por la noche se concretó una reunión de la JP del FPV, espacio liderado por Maximiliano Brajer y Lisandro Mogliati, a los efectos de analizar el escenario pre-electoral y el lanzamiento de la candidatura presidencial de Cristina Kirchner y de Daniel Scioli en provincia de Buenos Aires, como así también las posibles alternativas locales de candidaturas que puedan perfilarse y la inserción de este espacio en apoyo de alguna de las expresiones de raíz peronista, que pueden postularse el 28 de Octubre para la Intendencia y demás cargos electivos distritales.

Entre las definiciones más importantes tomadas anoche, se destaca el apoyo decidido del grupo y de sus militantes a la candidatura presidencial de Cristina Fernández de Kirchner y de Daniel Scioli como gobernador bonaerense, mientras que, en el plano local, pusieron de manifiesto su férrea oposición a la re - re eleción del actual Intendente Gutiérrez, en el marco de la llamada concertación plural con el Presidente Kirchner, y una firme decisión a apuntalar una candidatura surgida del peronismo, y formar parte de las listas a concejales y consejeros escolares, así como también contribuir a la estrategia electoral y a la futura gestión de gobierno, considerando la dinámica que tuvo este sector en las actividades políticas del Frente para la Victoria en Pergamino, a través de algunos de sus miembros, a lo largo de los dos años transcurridos de las últimas elecciones legislativas donde triunfara ese signo político.

- Reunión en Buenos Aires:

En tanto, y con el objeto de llevar algunas propuestas propias, el Dr. Maximiliano Brajer, en el curso de la semana mantendrá una reunión de trabajo con integrantes del equipo del Jefe del Gabinete de Ministros de la Nación, Dr. Alberto Fernández; sobre el particular, cabe destacar el conocimiento previo que existe entre Alberto Fernández y Maximiliano Brajer, quienes compartieron el ámbito académico en la Universidad de Buenos Aires, cuando el abogado local fue colaborador directo de Alberto Fernández, en la cátedra de Derecho Penal, que el Jefe del Gabinete tenía en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la U.B.A.

En el marco de dicha coyuntura, con más el afianzamiento forjado a la luz del trabajo interseccional desarrollado desde la JP del FPV con el Lic. Darío Duretti, (candidato a Diputado Provincial por la Cuarta Sección Electoral) y cuadro político del riñón de Alberto Fernández, se intentarán procurar contactos y vinculaciones estrechas, para apuntalar un espacio de raíz peronista para las próximas elecciones en Pergamino, que mejor acompañe el ideario de la candidata a presidente, Senadora Cristina Fernández de Kirchner.

La Investigación Social como Estrategia para el Desarrollo Económico



En otro capítulo de este humilde compendio de conceptos a ser analizados para el desarrollo local, se hacía referencia a las variables que pueden asimilarse en una política de desarrollo, entendiendo dos acepciones del mismo, una con características exógenas (es decir propiciando la atracción de inversiones más bien voluptuosas) y otra endógena (buscando una atomización del desarrollo económico, en pequeñas unidades de negocios productivos).

En definitiva ambas estrategias, desde el enfoque del desarrollo económico local, tienden a la generación de riqueza, lo que tiene como consecuencia (cuando el desarrollo es socialmente equilibrado y planificado, y no mero crecimiento económico) la generación de empleo genuino.

Para que la generación de empleo sea propicia, deben tenerse en cuenta y conocerse, las competencias territoriales (es decir cuantificar y cualificar las potencialidades y necesidades básicas de la localidad), conocer de la mejor manera posible, desde un análisis serio y exhaustivo, el territorio y sus recursos (naturales, humanos, económicos, culturales, tecnológicos, etcétera) y cuales serían las posibles interacciones entre los recursos identificados y ponderados, que redunden en resultados propicios para la generación de empleo en la localidad, a modo de ejemplo, podríamos mencionar que, si en un territorio determinado, los suelos son aptos para una producción forrejera, pero no existe ni la tecnología ni la mano de obra capacitada para esa producción, el sólo hecho de la aptitud de la tierra no alcanza, se hace necesario la existencia del resto de las variables (capital, recursos humanos y tecnología).

Pero, como toda estrategia que busca implementarse, la investigación social resulta clave a la hora de plasmar una táctica, se debe contar con la información adecuada en tiempo y forma, para saber con que recursos cuenta el territorio, cuáles son sus demandas más acuciantes y por dónde debemos empezar.

La planificación territorial tiene su comienzo en la investigación social, que posibilite, a quien toma las decisiones, contar con la mayor información posible a priori, que también coadyuve a reducir el grado de incertidumbre sobre la efectividad en la implementación de una determinada política de desarrollo; para clarificar este concepto, pensemos en una línea de créditos para la formación de microempresas, como tantas que ha habido, cuál sería el criterio de direccionamiento en una determinada localidad, es decir, que tipo de proyectos apoyaría y porqué, se apoyarían emprendedores elaboradores de dulces artesanales o se otorgarían créditos para la instalación de una panadería, seguramente esto puede responderse de dos maneras, atendiendo a la subjetividad del funcionario de turno, cuya visión puede ser acertada o no, o bien se aplica, previamente, una investigación social sobre las necesidades básicas del territorio, sus características y su entorno económico (por ejemplo, Cuántos emprendimientos elaboradores de panificados hay en la ciudad ya instalados, cómo están distribuidos geográficamente y como se reparten la clientela), más la viabilidad del proyecto en sí y la aptitud y actitud del emprendedor que pretende el financiamiento.

La investigación social es una herramienta indispensable a la hora de establecer estrategias lógicas, prudentes y efectivas, que permitan que los recursos escasos se apliquen satisfactoriamente; pero lamentablemente, en la diagramación de las políticas de desarrollo se aplica muy poco la investigación social y generalmente se diagraman “a ojo”, muchas veces los programa de desarrollo económico (en particular los que provienen de los organismos oficiales) se originan en los gobiernos centrales y no responden a los intereses y necesidades de las localidades que son divergentes entre sí, esto ha generado numerosos fracasos, y aquí me gustaría citar un ejemplo de planificación para el desarrollo que se intentó implementar en Pergamino, con un proyecto denominado “Matriz Insumo – Producto de la ciudad”, esta idea nació ante la necesidad de identificar, por un lado, los insumos que las industrias locales demandan y cuales podrían producirse localmente y reemplazar (en la medida de lo posible y atendiendo pautas de calidad y precio) a los que no sean originarios de la ciudad, y por otro lado, también se investiga en los puntos de venta de la ciudad, el origen de los productos que se comercializan, cuales provienen de afuera (no necesariamente importados) y si existe factibilidad de producirlo localmente, una vez identificados tanto los productos finales para la venta en góndola como los insumos para industrias y empresas locales, se orienta la producción de nuevos emprendedores y microempresarios a esa demanda concreta, y apoyando esa interacción entre nuevo emprendedor y empresa pyme consolidada, propendiendo a un trabajo en redes locales de complementación económica y aspirando a una ciudad completa.

Lamentablemente, cuestiones de índole burocrático – administrativa y de poca voluntad política para desarrollar este plan ambicioso de conocer la demanda local, para orientar la evolución de las microempresas, dejaron sin efecto y a mitad de camino un pequeño pero ciertamente efectivo programa de desarrollo económico que se había denominado “Matriz Insumo – Producto de Pergamino”.

Como reflexión final cabe acotar que, los gobiernos, en especial los locales, en una época de recursos escasos, deben necesariamente establecer y aplicar la investigación social a nivel local, previo a establecer cualquier política de desarrollo, dejar de “estrategizar a ojo” en algunos casos y en otros dejar prevalecer los intereses políticos, que la mayoría de las veces (salvo algún golpe de suerte) conllevan al fracaso, dilapidando recursos y perdiendo tiempo en recomenzar.

LA JUVENTUD DEL PERONISMO TUVO SU 17 DE OCTUBRE


El miércoles en horas de la tarde, en el local partidario del Frente para la Victoria, los diferentes sectores jóvenes del peronismo local, que apoyan a la lista que encabeza Rosa Tulio, organizaron un encuentro para conmemorar la fecha más importante de la liturgia peronista, como fue el hito fundacional del movimiento, de la convocatoria del pueblo trabajador a Plaza de Mayo, en octubre de 1.945.

El emotivo acto fue encabezado por los candidatos jóvenes que componen la lista 54 del Partido de la Victoria, Maximiliano Brajer por el Frente para la Victoria, María José Unno por el Justicialismo y María Eugenia Mengarelli por el Movimiento “Evita”, quienes fueron oradores en el encuentro, luego de la apertura realizada por Lisandro Mogliati, en calidad de anfitrión, como dirigente del Frente para la Victoria.

Además de los encendidos discursos de los jóvenes candidatos, quienes reconocieron la importancia de que la juventud participe en política, y destacaron la apertura de la candidata a Intendenta Rosa Tulio, de dar espacio a muchos jóvenes en su lista de concejales y consejeros escolares, así como también dentro de sus equipos técnicos de cara al futuro gobierno municipal, se proyectó un video que recrea aquel 17 de Octubre de 1.945, con los discursos del entonces Coronel Juan Domingo Perón, con el claro objetivo de potenciar la mística y los valores doctrinarios de justicia social del peronismo, y siempre pensando en la toma del poder por parte del movimiento justicialista, y el resto de los partidos políticos que acompañan la candidatura de Rosa Tulio, junto a Daniel Scioli como gobernador bonaerense y Cristina Fernández de Kirchner como Presidenta de la Nación.

El acto cerró con la marcha peronista, y los jóvenes presentes, junto a los dirigentes, acompañados por la música y el color de batucadas que se habían hecho presentes en el acto, se dirigieron a la sede del Sindicato de Gastronómicos, para participar de la presentación del libro de Rafael Restaino, “Diego García, el Primer Peronista”.-

24 de octubre de 2007

LOS JÓVENES Y EL DESEMPLEO. CUESTION DE INSERCIÓN LABORAL Y FORMACIÓN.



Es obvio que cualquier política de desarrollo local, debe contemplar con especial énfasis al sector potencialmente más dinamizador de la comunidad, los actores que tendrán como responsabilidad social, llevar adelante e implementar las políticas a mediano y largo plazo, es decir la franja etaria de la juventud.

Para un análisis de la inserción económico - social de los jóvenes, es dable destacar como se integran desde un punto de vista estratégicamente importante para la sustentabilidad de la comunidad, la cuestión del empleo. Para su análisis se puede atravesar transversalmente tres ejes temáticos:

- Desempleo juvenil e inserción laboral.

- Capacitación para el empleo.

- Políticas de desarrollo local con pautas descentralizadoras.

Desde una perspectiva analítica subjetiva, en relación al primer eje temático percibido (desempleo juvenil e inserción laboral), en general las distintas posturas plantean fortalezas y debilidades de los diferentes programas de promoción de empleo juvenil, diagramados e implementados en los distintos países y su diferente grado de éxito, en relación a la inserción laboral de los jóvenes considerados como “target” (objetivo) de las políticas implementadas.

En este sentido parecen similares las acciones emprendidas por los distintos gobiernos latinoamericanos, y se ha tratado de paliar el desempleo juvenil, mediante un abanico de acciones carentes de visión estratégica y que en general, buscaron atenuar los efectos de una situación de desempleo estructural (con causas basadas en el deterioro del sistema productivo) y no meramente coyuntural (es decir que las acciones atacaban de algún modo el síntoma y no el efecto primario generador de condiciones que llevan a altas tasas de desempleo jóven).

Por otra parte la diagramación de las políticas de inserción laboral para los jóvenes, han sido concebidas en su mayoría por los gobiernos centrales y luego “bajadas” y “administradas” por los gobiernos locales, pero sin los componentes endógenos que permitieran una adaptación de las políticas globales, a la necesidad concreta del territorio donde se aplicarían, en muchos casos estas políticas no se concretaron desde el conocimiento de las verdaderas necesidades de los jóvenes para conseguir un empleo estable, que lleve a su realización como hombres y mujeres de bien, más allá de la satisfacción de sus necesidades básicas (un sueldo coherente), y con participación activa en la sociedad.

Estas políticas coyunturales, conducen en poco tiempo a una nueva frustración para joven, que nuevamente se encuentra a la “deriva”; esto ocurre por una falta de coordinación entre los actores y las políticas, en este caso nos referimos a los gobiernos centrales, las autoridades municipales y los jóvenes, para llevar a cabo políticas sustentables y sostenidas en el tiempo.

Tampoco se consideran viables las políticas exclusivamente tendientes a la generación de empleo o de abatimiento del desempleo, sino que las políticas a implementarse deben “actuar” en conjunto, como un “coctail”, con un mismo objetivo, que debe ser el crecimiento y desarrollo económico equitativo de la localidad, y que producto de ello, los jóvenes puedan formarse y mejoren su condición de empleabilidad, y para que esto suceda las empresas territoriales deben crecer, aumentar y mejorar su rentabilidad y competir en el contexto, es decir, no puede co-existir el empleo total de los recursos, en un contexto local recesivo, de retracción económica y de exclusión social.

En lo inherente a la capacitación para el empleo, la gran mayoría de los gobiernos centrales hicen abundantes referencias a la importancia de la capacitación de los jóvenes a los efectos de acceder a un empleo, y aquí considero que, no se puede hablar de capacitación en líneas generales y sin una definición, cuando la capacitación no va de la mano de otras estrategias que la complementan, es decir, si capacitamos para la industria de la confección (como es el caso de Pergamino), y esa industria se encuentra en pleno retroceso o bien esa capacitación es obsoleta o no condice con las nuevas demandas de la industria de la confección, en virtud de los requerimientos del mercado demandante o de la necesidad concreta de recursos humanos por parte de las empresas, ese joven capacitado, cuando “egrese” de esa escuela de confecciones, sufrirá una doble decepción y renegará contra cualquier programa que propenda capacitarlo para el empleo, es decir que en este caso hipotético (pero no tanto), la capacitación no se “combinó” con la necesidad y/o demanda del mercado laboral, por ello, es erróneo hablar de capacitación para el empleo, sin hacer jugar la variable capacitación con las otras variables tanto endógenas como exógenas, que terminarán condicionando el éxito de un programa de capacitación para el empleo.

RURALIDAD Y DESARROLLO



RURALIDAD Y DESARROLLO

Parece extraño y hasta utópico pensar a la ruralidad, como una innovadora política de desarrollo para una comunidad como la nuestra, pero en una nueva concepción del territorio para propiciar el desarrollo local, la distribución poblacional, y la preponderancia de nuestra zona rural, cobra ribetes importantes.

La razón de esto, es que en las últimas décadas, paradójicamente con el despertar del “boom de la soja”, se profundizó la urbanización de la población, es decir, la emigración de población rural, a centros urbanos, sin contar con posibilidades laborales, ni de realización personal de los individuos que pusieron en práctica este movimiento migratorio interno.

La gente se fue yendo del campo y de las poblaciones rurales, a la ciudad cabecera más cercana, generando situaciones de desestabilización en la distribución territorial, provocando congestionamiento urbano en las ciudades y desechando algunas posibilidades concretas de llevar a cabo en la zona rural, emprendimientos productivos, no sólo de auto sustento, sino también, de producciones alternativas con valor agregado y generación de empleo sustentable.

Obviamente que este tipo de políticas no son de surgimiento espontáneo, ni se puede concretar sin una efectiva coordinación, justamente esa coordinación estratégica y la promoción para estas prácticas, son menester de los gobiernos, y en especial de los gobiernos locales, que deben pensar al territorio como un todo, como un engranaje que funciona, cuando todas sus piezas se mueven concomitantemente, y forman parte de la estrategia del territorio y sus actores locales (es decir todos los habitantes sin exclusiones).

La “nueva ruralidad” apunta a la retención de la población en la zona rural y los pueblos de campaña, como un verdadero eje estratégico de nuestro partido, esto debe coadyuvar a evitar la concentración de la población en las ciudades, y el consecuente abandono de la periferia rural, subutilizando sus recursos naturales y humanos, que potencialmente son en relación a una estrategia productiva, mucho mayores al predominante mono cultivo de la soja, un comoditie que sale de nuestra región sin valor agregado, y cuya productividad se mide en rindes por hectárea, y que cada día requiere de menos mano de obra.

La “nueva ruralidad”, apunta a sostener esta estrategia con una producción diversificada, con una mano de obra intensiva, a la promoción de factorías rurales en los pueblos, que puedan procesar productos alternativos, y que generen empleo en la región periférica, brindando la posibilidad de retener población en estas zonas, hoy absolutamente marginadas por una concentración de las políticas y los recursos en las ciudades cabeceras de los partidos (aún cuando el origen de los recursos se halle en la zona rural).

Esto que puede parecer utópico, no debe ser leído tan así, con pequeñas inversiones en infraestructura, mejoras en los caminos rurales, soluciones prácticas a los déficit habitacionales de la periferia rural, y aprovechando que las comunicaciones han experimentado un avance meteórico, mediante la irrupción de la telefonía celular, la TV por satélite, los servicios de INTERNET por aire, los vehículos y rodados veloces, versátiles y dinámicos que en minutos conectan la ciudad con el campo, hacen que esta estrategia no sea vista como una verdadera quimera.

Sin lugar a dudas, se debe visualizar esta idea, como una verdadera estrategia de desarrollo, sin pensar que la vida en la zona rural es una idea atrasada o que refleje una involución social, muy por el contrario, esta práctica, tan habitual en los países comunistas como China (que tiene un 80 % de población rural), se replica en EE.UU y Europa, donde las comunidades rurales, son muy respetadas, y forman en verdad, parte de una estrategia de país, que visualiza a la población en su conjunto, como destinatarios de su política de desarrollo y posicionamiento internacional, buscando un sano equilibrio de la comunidad, que permita que el “engranaje social” se movilice en una sola dirección, la visión compartida, orientada por el gobierno local.

No nos olvidemos que el Partido de Pergamino cuenta con 12 delegaciones rurales, que deben buscar en forma urgente su destino productivo, que las ayude a retener población, que optimice los recursos que hoy están dispersos y que no se condenen los pueblos a desaparecer ante esta inercia centralizadora de la política, que rechaza de plano por error u omisión trabajar en forma integral en todo el territorio, visto como un conjunto............






22 de octubre de 2007

SOBRE LA CREACION DE LA AGENCIA DE DESARROLLO LOCAL EN PERGAMINO


SOBRE LA CREACION DE LA AGENCIA DE DESARROLLO LOCAL EN PERGAMINO

Más allá de los diferentes modelos que se analicen y se traten de extrapolar, la Agencia de Desarrollo deberá “crear” un estilo propio que responda a las necesidades y a la lógica territorial de Pergamino, poniendo en debate la continuidad de los actuales proyectos de desarrollo económico.

Para quienes venimos abogando y cabalgando sobre la necesidad de la creación de una Agencia de Desarrollo Local en Pergamino, parece ser que finalmente se concretará en lo sucesivo, y es una idea – fuerza, que ha sido impulsada por diversos sectores de la comunidad (como una buena práctica democrática y participativa) y tal vez un poco “dilatada” por la actual gestión municipal, pero esta valiosa herramienta para pensar y proyectar el desarrollo, entra en zona de definiciones y de profundos debates acerca de su composición, funcionamiento y lo que es más importante: su verdadero proyecto estratégico.

Sobre este último punto, es donde quiero posicionar los comentarios y el análisis, y pensando en positivo y en la búsqueda de aportes conducentes a que la creación de la ADEL (Agencia de Desarrollo) no resulte una acción estéril, ni se transforme en una nueva estructura que responda exclusivamente a los intereses políticos de una determinada gestión municipal, y con la convicción que debe convertirse en un foro de discusión de los vectores estratégicos de Pergamino, la ADEL deberá amparar en sus diferentes estructuras, las más disímiles y divergentes expresiones que se identifiquen en la ciudad y el partido de Pergamino, generando verdaderos debates sobre la visión que se tenga sobre el desarrollo del territorio, su economía, sus actores, instituciones y empresas, y establecer de que forma y con que mecanismos la ADEL, articulará sus estrategias para apuntalar los proyectos que deriven del consenso de sus integrantes, poniendo sobre el tapete, los proyectos que hoy se están apuntalando (como por ejemplo el textil – confeccionista), reflexionando si son estos, únicamente, los que coadyuvarán a nuestra prosperidad y al desarrollo económico local, y analizando nuevas líneas estratégicas que hoy estén tal vez desatendidas (algún proyecto de agroalimentos, de biocombustibles, de promoción de la industria del software, de la industria plástica, de turismo, entre otros) y puedan ciertamente convertirse en ideas viables, integradoras, sustentables y generadoras de empleo en el mediano y largo plazo.

Asimismo, en este análisis siempre entran en juego los modelos exógenos de desarrollo (se traen a colación los planes estratégicos de Barcelona, los clusters de empresas de Italia, incluso lo realizado por la ciudad de Rafaela en nuestro país) y se toman de parámetro y de parangón, para elucubrar los proyectos de una agencia de desarrollo doméstica, pero si bien es importante “mirar”esos proyectos, no debe desdibujarse la “visión” local en ese análisis, para no “comprar” un enlatado que quede bien en el discurso, pero a la hora de calzarse el traje, el modelito comprado nos quede grande...............

Es por ello que la nueva Agencia próxima a crearse, además de adoptar un criterio independiente de la subjetividad y los intereses políticos predominantes (sin llegar a constituirse tampoco en un opositor a la gestión local, y más bien un aliado estratégicamente objetivo), debería observar algunas de las siguientes cuestiones y propender a su análisis:

- Crear en Pergamino un clima social cooperativo, es decir favorecedor de que todos los actores del desarrollo estén implicados en el proceso, para vertebrar la colectividad, detrás de un proyecto común.
- Situarse objetivamente en el contexto económico real de la región, es decir no manejarse con “discursos” técnicamente poco confiables, ni optimistas ni pesimistas, reales.
- Elaborar una estrategia global de mediano y largo plazo (que pueda ser modificada por la propia dinámica del desarrollo).
- Desarrollar instrumentos institucionales (sobre todo en lo que respecta a los servicios a las empresas y al nacimiento de nuevos emprendimientos).
- Arraigar localmente el proyecto (perseguir una solución local o endógena que vaya más allá de los vaivenes político – económicos de coyuntura).
- Contar con liderazgos adecuados, tanto políticos como técnicos, un compromiso por parte de los líderes políticos e institucionales de la ciudad, puede darle mayor fortaleza al proceso de desarrollo.
- Favorecer un clima emprendedor (se dice que lo que distingue una economía en expansión, no es su tasa de desempleo, sino el espíritu de innovación de sus emprendedores).
- Abrir canales de comunicación con la sociedad civil (dando a conocer los objetivos y estimulando la participación).
- Promover la construcción de una sociedad activa (donde un mayor número de ciudadanos desempeñen un papel participativo en la comunidad).
- Partir de las realidades locales, de las limitaciones, para superarlas; de las posibilidades, para multiplicarlas y hacer de ellas las palancas del desarrollo.

Para cerrar, creo destacable, la incorporación de técnicos experimentados y formados en el quehacer del desarrollo económico, considero oportuno que se haya tenido en cuenta para esta etapa de formación de la ADEL a quienes se ha decidido convocar para la tarea de coordinación, es una buena iniciativa para buscar consensos y elaborar las estrategias a nivel local, no obstante el propio devenir del accionar de esta nueva herramienta que intenta ponerse en marcha, será un fiel testimonio de su verdadero aporte al desarrollo económico local.-

8 de octubre de 2007

Visita de la candidata a Intendente al Parque Industrial Pergamino

PERGAMINO, Septiembre 27.-(PergaminoCiudad.com.ar) Este jueves desde horas muy tempranas, la Diputada Nacional Rosa Tulio, candidata a Intendenta Municipal por la unidad de distintas expresiones del peronismo local y otras fuerzas (que incluye al Frente para la Victoria, el Partido Justicialista, el Frente Grande, Movimiento Evita y el Socialismo, entre otros), efectuó una primera e intensa recorrida por las Pymes de Pergamino, que incluyó la visita a las empresas Genoud Foresto Industrial, Italimpia, Pergalac y Establecimiento Don Eugenio (todas estas ubicadas en Parque Industrial) y la empresa plástica Star Bags (fuera del predio industrial).

La candidata peronista, estuvo acompañada en su visita a las industrias por los aspirantes a concejales en primer y segundo término de la lista que encabeza Rosa Tulio, Julio Courtial y Maximiliano Brajer, junto a Lisandro Mogliati, ex Director de Promoción Industrial y actual asesor de la diputada Adriana Cudós, en la Comisión de Industria de la Cámara Baja Bonaerense.

La recorrida por las empresas, que finalizó ya pasado el mediodía, se destacó por la muy buena recepción que Rosa Tulio tuvo en el empresariado local, que generosamente le abrió sus puertas, y la importancia del diálogo directo que la candidata tuvo con los industriales, escuchando sus problemas, iniciativas y expectativas futuras, buscando de direccionar pautas de trabajo muy concretas, para su futura gestión de gobierno en materia de desarrollo económico local, en caso de ganar las elecciones del 28 de octubre y acceder al ejecutivo municipal en diciembre.

Asimismo, la candidata a Intendenta, los aspirantes a ediles y el equipo técnico que los acompañó en la recorrida, comentaron algunas de las ideas, “se están evaluando en las reuniones de equipos técnicos, vinculadas a la estrategia de desarrollo local de la futura gestión, a los efectos de conocer la opinión del empresariado y el compromiso del sector para con el crecimiento y desarrollo de la ciudad, y la concepción de una futura gestión municipal fuerte”.

“Que acompañe a los empresarios en su etapa de crecimiento, apostando al empleo joven, a través de esquemas pensados para una pronta inserción laboral, profundizando políticas municipales de promoción de las pymes y seguir fortaleciendo la política de comercio exterior, y promover los programas de crédito y de vinculación tecnológica de las empresas, que han sido mayormente desaprovechados en estos últimos años de gestión municipal y que resultan estratégicamente relevantes para promover el desarrollo económico local”.(PergaminoCiudad.com.ar)

6 de octubre de 2007

ESTRATEGIA O COYUNTURA?: EL DEBATE DE LAS AREAS MUNICIPALES DE DESARROLLO PRODUCTIVO

ESTRATEGIA O COYUNTURA?: EL DEBATE DE LAS AREAS MUNICIPALES DE DESARROLLO PRODUCTIVO

Las áreas de Producción o de Desarrollo Económico, según sea su denominación en los municipios, tienen (o deberían tener) diferentes comportamientos y roles, según la coyuntura económico – social del país y del territorio en el que se desenvuelven, y cuya misión primordial debe centrarse en la “promoción de su entorno productivo”.

Hace algunos años atrás, en la etapa previa y durante la gran debacle del 2.001 y 2.002, la gestión para el desarrollo se focalizaba en reinsertar a los “actores locales” al esquema productivo; se promovía y estimulaba la recuperación de la industria, colapsada por años de una política económica nacional corrosiva para su desarrollo, lo que trajo como consecuencia, la desaparición progresiva de miles de puestos de trabajo que originó el desplome industrial y comercial, sobre el final del proceso más desbastador para el desarrollo productivo e industrial argentino.

Una de las iniciativas más comunes en esa época, fue el incentivo al microemprendimiento, como alternativa individual a la falta de demanda de empleo en el mercado laboral, y muchos ex trabajadores en relación de dependencia se volcaron (algunos por convicción y otros por necesidad) al duro desafío de ser “emprendedor” y no empleado.

Evidentemente fue una buena salida laboral para muchos “desesperanzados”, pero hubo un abuso en la política pública destinada a la promoción de la microempresa, es más, podríamos sintetizar que hablar de desarrollo local, durante esa etapa, era sinónimo de “microemprendimiento”, y visto así, considero que fue un grueso error de visión estratégica.

De todas formas, en Pergamino, en la experiencia personal como responsable del Programa de Desarrollo Local Municipal, logramos articular con áreas provinciales y nacionales de promoción al desarrollo, un importante apoyo (en lo financiero y comercial) a ese proyecto y a cientos de emprendedores pergaminenses, y a partir de allí se estructuró un plan regional, que se llamó “Viva las Pampas”, donde los emprendedores de 14 municipios de la zona podían promocionar y vender sus productos (en un marco de economía informal), que servía a los efectos de estimular esa incipiente recuperación económica, que empezó a evidenciarse a mediados del 2.002 y que se consolidó a partir del 2.003, con una clara política nacional que daba sustento a estas iniciativas locales.

De todas formas, este programa quedó inconcluso, por responsabilidades compartidas entre quienes ejercíamos la función pública, la falta de decisión política de las autoridades municipales, los privados, las instituciones y los emprendedores; quedó trunca su sustentabilidad futura y su paso de la actividad informal y escala microempresarial, a una escala industrial de mayor envergadura y fortaleza económica, comercial y financiera; funcionó lo que en marketing se conoce como “Start –up”, pero faltaron los últimos eslabones de una cadena de desarrollo sustentable.

Hoy en día, la economía nacional está en franca expansión, y algunos consideran que las áreas de desarrollo municipal, han perdido su fortaleza, a raíz de que las necesidades y las demandas de los emprendedores y las empresas son mucho menores, esto es un grueso error de interpretación de la función de una Secretaría de Producción o Desarrollo, en verdad, este es el mejor momento, es cuando se deben reconvertir o refuncionalizar estas áreas, es ahora cuando debe aparecer la planificación estratégica y la definición de los vectores del desarrollo local de un territorio.

Es tiempo de comprometer a los actores locales (empresas, instituciones, entidades intermedias y de gobierno) a participar activamente en la prospección de la ciudad y el territorio, es momento de apuntalar los sectores productivos que son sustentables económica, ambiental y socialmente, y de trabajar con políticas sectoriales en la promoción de la responsabilidad social de las pymes, una fuerte apuesta a la diversificación y el incremento de las exportaciones, la interrelación universidad – empresa en la búsqueda de la formación para el desarrollo y planificación productiva de la localidad, y naturalmente coadyuvar a un ordenamiento territorial de las industrias, planificando zonas industriales especiales, promoviendo a su vez los servicios y el desarrollo tecnológico aplicado a la producción local.

No hay tiempo que perder y no debemos “descansar sobre los laureles impropios” con los cuales nos encandila el crecimiento económico, quienes crean que la macroeconomía “per se” trae soluciones locales y definitivas a los problemas de empleo y desarrollo económico, tienen una visión estreche y conformista, de mera coyuntura, y con ese criterio, las áreas de Producción o Desarrollo, pierden totalmente su esencia y su razón de ser.-

LA TRAMPA CAPITALISTA

LA TRAMPA CAPITALISTA

Esta semana el controvertido Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, visitó nuestro país y se mostró como un líder comprometido con la causa sudamericana y a su vez como uno de los principales inversores externos en bonos argentinos, buscando sustenter una alianza de integración para América Latina (el ALBA, una versión socializada del modelo del ALCA propuesto por EE.UU en su “Iniciativa para las Américas”).

Tal vez el personaje en sí, su verborrea, su estrecho vínculo con el comunismo cubano y su amistad con Fidel Castro, sumado a su postura de permanente ruptura con el gobierno de EE.UU, lo transforman en un personaje censurable para algunos sectores de la sociedad argentina, más cercana ideológicamente a un pensamiento ortodoxo sobre el alineamiento político internacional de la Argentina.

Pero en definitiva la propuesta de Chávez, radica centralmente en hacer negocios que redunden en un incremento de las relaciones comerciales bilaterales y plurilaterales (en Sudamérica), la compra de tecnología argentina para promover el agro venezolano, que experimenta un déficit altísimo en tecnología, en lo que hace a las innovaciones para lograr competitividad en la actividad agropecuaria, y aporta ideas en conjunto para el desarrollo energético en Sudamérica, y en parte, realiza el sueño de San Martín, de Bolívar y de Perón, de ir por una América Latina unida, cohesionada y lo menos expuesta posible a la dominación extranjerizante.

Esto que pareciera una efervescente y cerrada defensa de Hugo Chávez o un discurso oportunista para dar cuenta de una posición política, no lo es, personalmente discrepo con Hugo Chávez en un sinnúmero de cuestiones de política social e institucional de “su” Venezuela, pero lo que es real y en lo que no debemos caer es en la “trampa capitalista”, que es esto, simplemente que los intereses “neo coloniales” de algunas potencias (en particular de EE.UU) y de sus “lobistas” económicos (que lucran con la posición dominante de ese país en el contexto de los actores internacionales), nos hacen ver a estos liderazgos latinoamericanos como el mal que nos aqueja y que puede enquistarse en el corazón de la política latina y echar por tierra la posición argentina en el mundo.

La “trampa capitalista” ya nos ha eclipsado varias veces en toda América Latina y en Argentina en particular, esta “trampa” sedujo a la clase media con el verso del “primer mundo”, de veranear en Punta del Este, Miami o Cancún, con el mismo dinero con que nos íbamos una semana a Mar del Plata; nos vendieron en paquete la reforma estructural de los 90´ con el Consenso de Washington, como “receta única” para la solución de los problemas de una América Latina de gobernantes corruptos (muchas veces coimeados por los mismos organismos financieros internacionales), con déficit en su balanza de pagos (en gran medida por la enorme transferencia de recursos por los servicios de la deuda externa que ellos mismos aconsejaron tomar), empresas públicas ineficientes (luego privatizadas y que tampoco se tornaron por ello más eficientes), todas “recetas” elaboradas por las instituciones financieras internacionales, que comandan los llamados países del “primer mundo”.

Muchos de nuestros males, entonces, han tenido como grandes responsables los “shocks exógenos” (es decir provenientes desde el exterior), en particular las grandes crisis de la deuda externa, se debieron a la volatilidad de los capitales “golondrina” que ingresaban a los países emergentes en tiempos de bonanza y se retiraban masivamente cuando empezaban a correr rumores de un posible clima de tormenta, justamente provocado por la suba de tasas del Tesoro Americano, dejando a los mercados de capitales en libertad de salir y entrar, causando así daño severo a nuestras economías debilitadas.
La “trampa capitalista” suele disfrazarse de Santa Claus, trae promesas de un mundo mejor, pero cuando se retira, nos deja más pobreza y mayor exclusión social, es para tenerlo en cuenta, ni Chávez es tan malo (ni es tan bueno tampoco), ni Bush, ni Clinton han sido mandatarios dignos de poner en un plano de igualdad a la América toda, siguiendo los designios de siglos de dominación, de un nivel de vida de la sociedad americana, sostenido en la opresión a los pueblos más postergados de nuestras

APOSTAR A LA CADENA DE VALOR DE LOS COMODITIES PUEDE SER LA PALANCA DEL DESARROLLO LOCAL

APOSTAR A LA CADENA DE VALOR DE LOS COMODITIES PUEDE SER LA PALANCA DEL DESARROLLO LOCAL

Los argentinos estamos transitando en estos años, mientras la macroeconomía ajusta los detalles para la salida de una de las mayores crisis económica y social del país, una histórica oportunidad para lograr un crecimiento económico sostenido y acompasando un verdadero proceso de desarrollo nacional, y en este contexto, las economías regionales, cumplen un rol protagónico y estratégico.

Cada región de la Argentina está emprendiendo, de acuerdo a sus características, diferentes procesos de desarrollo regional, y avizorando el futuro productivo que la caracterizará, y ya se puede observar, como cuantiosas inversiones en infraestructura, logística y servicios van ubicándose estratégicamente, para servir de puente y enlace al proceso de desarrollo económico; muy cerca de Pergamino, en las márgenes de las ciudades asentadas sobre el cordón fluvial del Río Paraná, vemos cómo, a partir de la efervescencia de los comodities agrícolas (soja y maíz principalmente) se van estableciendo plantas aceiteras, molinos, terminales portuarias, centrales de acopio, nuevas rutas y caminos, entre otras muchas inversiones que dan vigor a la zona, y principalmente generan riqueza y puestos de empleo, que, sostenidos en el modelo agroexportador, se irán consolidando paulatinamente.

Lamentablemente, el Partido de Pergamino, con más de 270.000 hectáreas en producción, mayoritariamente, de comodities agropecuarios (soja y maíz), no logra retener y transformar lo que produce en forma primaria y sin valor añadido, tan sólo “agrega” nutrientes de la tierra, que constituye, nuestro recurso no renovable, como el petróleo por ejemplo, pero a diferencia de este otro comoditie que abunda en algunas provincias argentinas (particularmente en las patagónicas), el Estado Nacional no reconoce “regalías agropecuarias” a las zonas productoras, como sí existen, las regalías petroleras.

Considerando las necesidades estratégicas de nuestra zona, habría que involucrarse en el análisis de la cadena de valor de la producción primaria regional, esto implica estudiar exhaustivamente los productos que se pueden obtener a partir de la producción de comodoties, es decir a partir de la soja, del maíz, del trigo, etc., y “transformar” el grano, en forma paulatina y progresiva, en productos semi elaborados o de consumo final, lógicamente este es un proceso complejo, que requiere de un análisis polifacético, desde el punto de vista técnico (qué cosas podemos producir); financiero (cómo se obtienen los recursos para solventar la mecanización necesaria para los procesos productivos secundarios), y, principalmente el análisis de los mercados potencialmente demandantes de los productos obtenidos a partir de la transformación de la producción primaria.

Pero más allá de la dificultad que un proyecto de este tipo importa, es una tarea que hoy resulta insoslayable si pretendemos, como región, como ciudad integrada a un modelo productivo, trascender y lograr un rédito mayor que el actual, que hoy sólo envuelve (salvo alguna que otra excepción) producir el grano y comercializarlo al precio que indica la Pizarra de Chicago; algunas ciudades de la zona, ya se han trazado una meta que compromete agregarle valor a la producción primaria, la vecina localidad de Rojas, ha sumado la promoción y apertura de nuevos molinos harineros (de maíz y trigo por ej.), y comercializar harinas en lugar de granos, es decir, un eslabón más, agregado en la cadena de valor, y se anuncia para fin de año la apertura de una nueva planta de harina de trigo sobre la Ruta 31 que cruza la vecina ciudad.

Volviendo sobre la realidad pergaminense, considero que es tiempo de poner sobre el tapete la discusión estratégica, de cuál o cuáles son las “palancas del desarrollo local”, y en este análisis, no podemos obviar la producción de alimentos para el mundo, pero no vendiendo el grano y dilapidando los recursos de la tierra únicamente, sino, diseñando las cadenas de valor que agreguen “eslabones” productivos y con ello, crear nuevas empresas, nuevos productos, generando puestos de empleo y un mayor volumen de divisas y recursos económicos en la ciudad, siempre hay que pensar que, el que no avanza retrocede, y la buena voluntad debe ir acompañada de la acción concreta.-

5 de octubre de 2007

Comunas y Pymes: una relación para reforzar

Comunas y Pymes: una relación para reforzar

03/07/07La pregunta circula en medios empresarios desde el lunes siguiente al ballottage: ¿qué hará Mauricio Macri con la política de producción del gobierno porteño, destinada a estimular la capacidad de innovación y el agregado de valor en las Pymes del distrito?.Las dudas están puestas en instrumentos como él Centro Metropolitano de Diseño (CMD), las incubadoras INNOVA y BAITEC y programas como el que promueve la certificación de la Norma ISO 9000 o el PRUEVE, que subsidia la actividad de emprendedores universitarios, que en su momento fueron implementados por el gobierno de Aníbal Ibarra y que luego mantuvo la gestión Telerman.Iniciativas, todas ellas, aplaudidas desde la mayoría de las cámaras empresarias, a pesar de tener un impacto limitado en términos de firmas beneficiadas.También para los especialistas las acciones adoptadas por los últimos gobiernos porteños constituyen respuestas interesantes al desafío competitivo en el marco de la globalización y en un país en el que salvo unas pocas excepciones, la relación entre gobiernos municipales y Pymes, siempre ha sido muy pobre.La acción de los gobiernos municipales es considerada una pieza clave en los llamados sistemas locales, un esquema de interacción entre instituciones y empresas, capaz de asegurar el desarrollo sustentable de las firmas participantes.Razones del desencuentroDice Jose Borello, investigador y especialista de la Universidad General Sarmiento (UNGS) que en la Argentina “no sólo hay pocas relaciones entre gobiernos locales o municipales y Pymes, sino que, además, cuando las hay suelen ser superficiales y poco complejas, un síntoma de algo más profundo, que es la soledad en la que viven la mayoría de las Pymes argentinas”.Mas allá de que esta soledad también se manifiesta en la distancia que separan a las empresas de la Universidad o la escasa participación de las firmas en cámaras empresarias, como se dijo en esta columna semanas atrás, vale la pena detenerse en las causas de este desencuentro. Sin dudas se trata de responsabilidades compartidas. Muchos empresarios siguen creyendo que el Estado es mala palabra, otros consideran que acercarse a las dependencias públicas equivale a caer en el entramado de las coimas, a un tercer grupo no le conviene aparecer en el “radar impositivo” y por supuesto que no faltan los que desconocen este tipo de herramientas.Basta recordar en ese sentido que la ultima encuesta del Observatorio Pyme revela que el año pasado el 56% de los empresarios desconocía la existencia de la línea de créditos a tasas subsidiadas de la Sepyme y un 53% dijo no conocer el programa de Crédito Fiscal para capacitación de recursos humanos.Por el lado de los municipios se suelen esgrimir razones de tipo presupuestario, pero no es raro encontrar jefaturas de gobiernos que se resisten a apoyar a las empresas, porque el “mercado es sabio” o porque “los recursos públicos no deben subsidiar la actividad privada”. Por supuesto que no falta desconocimiento de la realidad empresaria y cierta tendencia al clientelismo político.Lo cierto es que en este variado repertorio de factores se pueden encontrar las razones de por qué esta fórmula de vinculación entre gobiernos y empresas ha “prendido” poco en la Argentina y por qué los resultados son, si quiere, modestos. “Tanto los esfuerzos del gobierno de la ciudad de Buenos Aires, como las experiencias de los polos tecnológicos de Rosario y de Córdoba, están en la dirección correcta pero muestran un impacto acotado”, dice Borello.En efecto, las estadísticas del Ministerio de la Producción del GCBA revelan que desde el 2003 a la fecha sólo 48 empresas certificaron ISO 9000, mientras que 22 emprendimientos se incubaron en BAITEC, la incubadora de base tecnológica y una treintena se encuentra actualmente incubados en INCUBA, la incubadora del Centro Metropolitano de Diseño. Por último, desde el 2001 a esta parte, el PRUEVE evaluó más de 300 proyectos innovadores, de los cuales fueron premiados 26.Pero para los entendidos el paradigma de articulación pública-privada en la Argentina es Rafaela, ciudad que en base a esa estrategia y sobre un perfil agroindustrial y metalmecánico, se ha convertido una de los más pujantes distritos del país.Entorno amigableOmar Perotti, intendente de Rafaela asegura que “las empresas son competitivas con lo propio, con lo que cada una tiene adentro y con el entorno que las rodea, por eso en esta ciudad nos hemos preocupado por asegurarle a las empresas el entorno amigable que necesitan”.En este sentido Perotti destaca además la importante tarea que desarrolla el gobierno municipal en materia de capacitación de recursos humanos, así como en innovación, estudios de la estructura y funcionamiento de los sectores.En esta línea se ubican los programas para la “Mejora Competitiva en Pymes” y “Más Competitividad Pyme", que organiza la Secretaría de Programación Económica de la Municipalidad, así como la existencia de dos parques industriales y el Instituto Tecnológico (ITEC), a través del cual se capacitan a los trabajadores de las empresas locales.Para el economista local Rubén Ascúa, “el precio de la tonelada promedio exportada por las empresas de la ciudad triplica el de las exportaciones nacionales, lo que da una idea del valor agregado que poseen sus ventas”.Lejos de dormirse en los laureles, en el gobierno de Rafaela trabajan ahora en dos proyectos destinados a aumentar el valor de los productos de la ciudad, a partir del desarrollo de sendos polos de tecnología informática y Biotecnología.“La experiencia de Rafaela es un buen ejemplo de desarrollo local porque se han trazado planes y programas que permiten cabalgar tiempos de crisis y evitar sacudones, que generen graves problemas al entramado productivo. Una ciudad con un desarrollo industrial de perfil exportador y diversificado, que permite que los precios de los commodities, aunque relevantes, no sean absolutamente determinantes del éxito o fracaso del distrito, según el valor de la soja, el trigo o el maíz, como ocurre actualmente en Pergamino”, dice Lisandro Mogliati, especialista en Desarrollo Local, egresado de OIT de Turín, Italia. Buenas intencionesPrecisamente Pergamino fue una de las ciudades del interior en las que la Gran Crisis disparó iniciativas del gobierno local tendientes a contener y apuntalar la necesidad de emprender de miles de personas que habían perdido sus empleos. Mogliati, que se desempeñaba por entonces como director de Promoción Industrial del municipio, recuerda que la situación era muy difícil, con días en los que se recibían 20 consultas de interesados en emprender alguna actividad.“El Programa de Desarrollo de Emprendedores de Pergamino, buscó identificar los “skills” (habilidades) de los potenciales emprendedores, ofrecerles un nuevo servicio comunitario para el “start – up” (arranque) de la microempresa. Se les brindaba asesoramiento, orientación, capacitación, financiamiento y ayuda en la comercialización y seguimiento”, dice Mogliati.El especialista agrega que se utilizó una combinación de herramientas propias y provinciales, como una incubadora de empresas, el Programa REDES de Desarrollo Local (capacitación y financiamiento de proyectos) y los programas CompreBonaerense y Viva las Pampas (promoción y comercialización de productos).Pero los resultados no fueron positivos. Mogliati dice que “la palabra microemprendimiento se tiñó de política: no se tomaron en cuenta los proyectos y los recursos se utilizaron clientelísticamente”. Y agrega que tampoco el proyecto de promoción industrial, que estaba a su cargo, se sostuvo en el tiempo porque el florecimiento económico y la recuperación del agro desinflaron la voluntad política de impulsar la iniciativa.Con todo, el experto destaca la importancia de “planificar el desarrollo local, porque no podemos vivir de coyuntura en coyuntura. Hoy tenemos "viento de cola" y todo reverdece, pero si mañana tenemos que hacer un "aterrizaje forzoso" y no tenemos alternativas proyectadas, muy probablemente volvamos a repetir experiencias pasadas”, dice Mogliati.

Cumbre de las Américas: La premisa fue “el libre comercio y la creación de trabajo decente”

Cumbre de las Américas: La premisa fue “el libre comercio y la creación de trabajo decente”
Por Lisandro Mogliati (*) Especial para Agencia NOVA

A pocos días de haber concluido en la ciudad de Mar del Plata la cuarta edición de la Cumbre de las Américas, nos preguntamos qué es lo que ocurrió, qué temas se abordaron, con qué resultados y, lo más relevante, en qué nos afecta o beneficia a los argentinos la “Declaración de Mar del Plata”, el documento final que surge de las conclusiones de la Cumbre.

Quisiera para ello hacer hincapié en los aspectos económicos, productivos y de comercio exterior citados en el documento final, y que hacen alusión a algunas expresiones de deseo de los mandatarios, acerca del desarrollo regional de América toda, y la incumbencia, en ese potencial de desarrollo integral, de la conformación del ALCA (Asociación para el Libre Comercio de las Américas), que es en realidad, aunque parezca extraño, una forma de integración económica de rango inferior a lo que debería expresar hoy el Mercosur como bloque integrado, donde además de impulsar el “libre comercio” entre los países que lo componen, presupone una unión aduanera, que implica adoptar una misma política arancelaria para los terceros países que no componen el Mercosur.

Hago esta salvedad porque los argentinos antes de opinar sobre la conveniencia de integrar el ALCA tenemos un desafío más importante y pendiente aún, que es defender el Mercosur como un bloque que se viene formando desde 1991 a partir de la firma del Tratado de Asunción (suscrito por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay), que previó su creación y fechas de puesta en marcha, de las cuales algunas se cumplieron en tiempo y forma, y otras fueron pospuestas o renegociadas.

En este sentido, es importante destacar la posición argentina en la Cumbre de las Américas formulada por el presidente Néstor Kirchner, de negociar desde el Mercosur la inserción o no al ALCA, y no desde cada país sudamericano en forma autónoma, lo que los dejaría en una posición de extrema debilidad al negociar con la primer potencia mundial, EE.UU., su presidente Bush y sus aliados.

Ésta sería la primer cuestión digna de destacar; es decir, negociar desde el Mercosur la posición argentina hacia el ALCA, lo cual incide en el tema de fondo, que señala la resolución final de la declaración de Mar del Plata, que más allá del planteo político de fortalecer el sistema democrático, y la autodeterminación de los países americanos, proponen ponerse al frente de una lucha (al menos desde lo conceptual) para combatir la pobreza, la desigualdad, el hambre y la exclusión social; y todo esto a partir de una premisa fundacional, la “creación de trabajo decente”.

En teoría, la eliminación de aranceles al comercio internacional (tanto a la exportación como a la importación), promueve la “creación de comercio”; es decir, facilita el intercambio de bienes y servicios entre los países, y complementa las economías, llevando al consumidor a optar por un “mercado mundial de productos” y a una mayor y mejor oferta; y para proveer a ese mercado global, hay que producir, y producir significa trabajo, trabajo significa generación de empleo, y esto último es lo que debemos pensar y definir a la hora de negociar el ALCA y también el Mercosur. Que los acuerdos que suscribamos ayuden a defender el trabajo argentino, y no a su eliminación o pauperización, dejemos sin resolver de fondo la problemática laboral, y coadyuvar con estos acuerdos a la precarización del empleo, al tener que competir los productos argentinos en un mercado global, donde la variable de ajuste sea el salario del trabajador.

Para cerrar el comentario sobre esta Cumbre de las Américas y las relaciones internacionales que debe afrontar la Argentina, en materia de liberalización del comercio mundial, es una situación dicotómica, dado que por un lado el ALCA –y también el Mercosur–, impulsan la reducción de aranceles al comercio, plantean la supresión de los subsidios, y por el otro, el comercio se “traba” a partir de la interposición de barreras para-arancelarias, como las medidas sanitarias, técnicas o de bioterrorismo (que ponen en práctica los líderes americanos como EE.UU. y Brasil), que hacen tortuoso el intercambio comercial entre los países, y desestiman el potencial exportador de las PyMEs argentinas.

Entonces, las negociaciones deben ir más allá de la simple eliminación de aranceles de importación, y nuestros mandatarios y organismos técnicos deben trabajar, a la hora de establecer los acuerdos, en estas barreras técnicas que a veces no aparecen en los documentos, pero que a la hora de hacer factible el comercio internacional (sobre todo la exportación de productos argentinos con valor agregado) terminan jaqueando los acuerdos de “libre comercio”.

Chapadmalal: Aníbal Fernández encabezó encuentro de formación dirigencial





CHAPADMALAL-BUENOS AIRES, Noviembre 22 (Agencia NOVA) Dirigentes de la Juventud Peronista del Frente para la Victoria, (FpV), de la ciudad de Pergamino, participaron junto al ministro del Interior, Aníbal Fernández, de un cónclave de formación dirigencial que se realizó en la localidad de Chapadmalal.

En ese ámbito, se analizó el proyecto nacional y popular del presidente Kirchner y la situación política local de cara a las próximas elecciones.

Del encuentro, participaron los dirigentes de la Juventud Peronista del Frente para la Victoria de Pergamino, Lisandro Mogliati y Maximiliano Brajer, quienes asistieron a la capacitación organizada por el Instituto Nacional de Capacitación Política (INCAP), dependiente del Ministerio del Interior de la Nación.

Durante las jornadas, a la que asistieron más de 300 jóvenes dirigentes, se desarrolló una nutrida agenda de temas, ponencias vinculadas con el escenario político actual y la participación activa de los jóvenes en el armado y puesta en marcha de políticas públicas que se encaminen a sustentar y potenciar el proyecto nacional que encarna Néstor Kirchner, en los distintos distritos electorales.

Además, contó con la coordinación y planificación de estrategias para el venidero año electoral, las cuales estuvieron a cargo del director de la Agencia de Noticias TELAM, Martín Granovsky, y el titular de la Junta Nacional Electoral, Alejandro Tulio, así como también funcionarios, legisladores e intendentes del interior.

El punto culminante del encuentro tuvo como principal orador al ministro del Interior, Aníbal Fernández, quien, luego de una exposición sobre la actualidad política del país y la inserción del Frente para la Victoria en ella, se sometió a un franco debate con los jóvenes presentes.

Al respecto, Fernández dijo que en la actualidad "para gobernar, lo fundamental es contar con información seria y fehaciente; puesto que es la única herramienta válida para saber qué está pasando en cada rincón de nuestro país".

"Eso lo sabe muy bien el Presidente y también lo sabemos nosotros. Conocemos perfectamente el caso de Pergamino y sabremos cómo actuar en consecuencia en el momento adecuado con cada uno”, dijo el funcionario.

Junto a los dirigentes Lisandro Mogliati y Maximiliano Brajer, participaron de las jornadas, Nicolás Trotta, director de la Escuela Nacional de Gobierno, perteneciente a la Jefatura de Gabinete de ministros de la Nación, los integrantes de la Juventud del FPV, Federico Concilio y Nelson Tecco, la dirigente local y funcionaria del INTA, Mónica Zárate, el secretario del Bloque del Frente para la Victoria de Pergamino, Juan Carlos Bas, e integrantes de la juventud del Frente para la Victoria de las localidades de Capitán Sarmiento y Salto, que acompañaron a los dirigentes locales. (Agencia NOVA)

Pergamino: Modelo para armar

PERGAMINO: MODELO PARA ARMAR

Atados a una macroeconomía que crece a un ritmo vertiginoso en la Argentina, y cuyo crecimiento cuantitativo es más relevante en nuestra economía “agrodependiente”, que va inyectando extraordinarios recursos, y del que algunos sectores minoritarios sacan provecho coyunturalmente de esta situación y ven prosperar sus negocios y engrosar sus cuentas bancarias.

Pero este proceso no es virtuoso ni sustentable en su conjunto, porque un crecimiento sin armonía ni conducción, lleva al desbarajuste de otros sectores de la economía local (como el mítico caso del mercado inmobiliario inflado por una demanda sin precedentes) y ese tremendo desbarajuste, promueve un incremento en los índices de pobreza y marginalidad, que se percibe con más fuerza en los sectores asalariados y de bajos ingresos, pero también lo sufre una franja importante de la clase media trabajadora, que lejos está (entre otros déficit) del “sueño de la casa propia”, ante tamaña distorsión de los precios de los inmuebles, que se han visto incrementados por los excedentes de la renta agropecuaria, direccionados al mercado inmobiliario, lo que genera una inflación galopante en los precios de las propiedades, que se han convertido en uno de los blancos más preciados de inversión de los productores agropecuarios y de los sectores que se benefician con la bonanza del agro.

Vemos entonces que algo anda mal, nadie discute que el crecimiento de la economía es auspicioso, pero lo que resulta nocivo es que no haya quien, desde lo local, oriente el ese crecimiento y lo direccione en el sentido del desarrollo, que importa inclusión social y que tiene una lógica integral del territorio y de todos sus habitantes, buscando un equilibrio que ayude a los excluidos a integrarse al sistema, sin tener que depender de los planes sociales que tanto se rechazan y critican (sobretodo por los beneficiarios de este sistema económico), pero que muy pocos tienen en su agenda hacer aportes para su eliminación progresiva, que sólo podrá lograrse en la medida en que más personas se transformen en sujetos de derecho y puedan integrarse plenamente, estudiar, trabajar y superarse en la misma comunidad donde habitan aquellos a los que les va bien.

Esta función de “equilibrar” los intereses y tornar el crecimiento en desarrollo, en lo local, le atañe ineludiblemente al gobierno municipal, y hoy vemos que sólo se habla y se declama mediáticamente un idílico “retorno a la Perla del Norte”, se hace alarde del crecimiento de la nocturnidad y del esparcimiento como estrategia local, y de las obras e inversiones que ayudan a sostener ese perfil de ciudad del derroche, de la jarana y de la diversión (aunque sea de características “non sanctas” y por fuera de la ley).

Este perfil de localidad que nos ha impuesto la conducción municipal, nunca podrá solucionar los graves problemas de fondo de Pergamino, es extremadamente excluyente y prescinde en su estrategia de la mitad de la ciudad que sufre necesidades básicas y que vive al desamparo, se desentiende de los barrios periféricos, su infraestructura urbana y los servicios públicos, fomenta por acción u omisión la comisión de delitos contra los derechos humanos y promueve el crecimiento de la delincuencia y la irrupción de mafias que controlan la ciudad.

Queramos verlo o no, esta es la triste realidad que atravesamos los pergaminenses, y nos estamos aproximando a un nuevo punto de inflexión, de cara a las próximas elecciones, que definirán el futuro de Pergamino, y se proyectará definitivamente el modelo de ciudad que pretendemos para nuestros hijos.

El resultado de la suma de voluntades sufragadas del 28 de Octubre, determinará si avalamos esta política de iniquidad, plagada de desaciertos y corruptela, o damos un golpe de timón dirigido a construir la ciudad del trabajo y la dignidad. Está en nosotros elegir el rumbo y escribir la historia. Todavía estamos a tiempo, todavía Pergamino es un modelo para armar.-