Traductor del Blog

22 de noviembre de 2007

Pacto Social. Gobierno, Política y Actores



Una de las bases de la estrategia de la Presidenta electa Cristina Fernández de Kirchner, radica en la búsqueda de salidas negociadas y consensuadas, en la planificación de los futuros aumentos de salarios, inversión, tarifas y precios (tan inminentes como necesarios).

Una de las tácticas del equipo económico que acompañará a Cristina, radicará en un cambio sustancial en los plazos de la negociación salarial, que actualmente es anual y que intentarán llevar a tres años, así como también analizan las variables de ajuste de los salarios, que contemplarían los índices de inflación anual o las expectativas inflacionarias, un tema que aún resta por determinarse. Otra variable podría ser la productividad, para evitar que los salarios sigan detrás de los índices inflacionarios, y de esta manera, se conviertan en un nuevo factor de presión inflacionaria.

La alternativa esbozada como “Pacto Social”, tiene una dirección muy clara en su fin último, minimizar las tensiones en las que deberá verse la economía argentina, tras la salida de la profunda crisis que desbordara al país y pusiera en peligro la institucionalidad misma de la República, allá por 2.001.

Pero la propuesta de Cristina, si bien tiene antecedentes, es innovadora para las políticas que se afincaron en las décadas precedentes, signadas por ajustes estructurales y presiones externas, que luego bajaron como recetas magistrales del neoliberalismo, producto del Consenso de Washington, que proclamaban el crecimiento “por derrame” de los países en vías de desarrollo (truncado por cierto).

Y en esto de concertar y buscar coordinación en el marco de la comunidad organizada, hay que retrotraerse al justicialismo de Perón, y nos viene a la memoria el Consejo Económico y Social de 1.946, durante la primera presidencia de Juan Domingo Perón o el Congreso de la Productividad, convocado por el líder del justicialismo en 1.955, en el ocaso de su segundo mandato, presionado por quienes pugnaban por su derrocamiento, finalmente conquistado por una (mal llamada) “Revolución Libertadora (fusiladora sería un término más acorde) y la instauración de un gobierno de facto.

Más cercana en el tiempo, y también de origen peronista, fue la experiencia del Pacto Social, impulsado por José Ber Gelbard (Ministro de Economía de la tercera presidencia de Perón) quien junto a la Confederación General Empresaria y la Confederación General del Trabajo, lograron plasmar un plan económico y social, que comprendía un paquete de iniciativas parlamentarias que abogaban en un mismo sentido. Asimismo, se incluyó en el pacto un acuerdo que preveía el congelamiento de los precios y un aumento general en los sueldos y paso seguido se suspendían las negociaciones colectivas por el plazo de dos años.

Los compromisos fueron resistidos por el empresariado y por los sindicatos, con medidas distorsivas, que llevaron al desabastecimiento y a la profundización del conflicto, con exigencias de mayores aumentos salariales, pasando por encima de las conducciones tradicionales. Cabe acotar que la coyuntura económica de aquella época, con una gran crisis internacional, que empezaba a abrumar fuertemente a los países de América Latina, conspiró contra cualquier intento de mantener la economía por andariveles normales y dificultó las negociaciones y sus resultados.

Actualmente, las condiciones macroeconómicas son divergentes y se “navega” en otra perspectiva sobre el futuro de la Argentina (económicamente hablando); la crisis del 2001 repicó duramente en las estructuras políticas tradicionales y afectó con similar intensidad a las organizaciones patronales y gremiales, instituciones que, en muchos casos no gozan de la legitimidad que otrora las aventajaba.

Entre el empresariado ocurre algo similar y el “establishment” se reparte entre diferentes organizaciones atomizadas y que en muchos casos, son sólo “sellos de goma”, lo mismo le ocurre al sector agropecuario, con sus entidades tradicionales, como la SRA o Federación Agraria, que han perdido peso a la hora de las negociaciones, en razón de la tremenda dispersión de los productores agropecuarios, la irrupción de capitales internacionales en el manejo de la producción y la comercialización agropecuaria, y un cambio total del esquema de explotación del agro, donde el productor, en muchos casos, ya no es quien labra la tierra.

En este esquema complejo, de variedad de actores de la sociedad, la política y la economía, sobrevendrá la discusión sobre las variables económicas (de índole nacional) en las cuales deberá moverse la administración “Cristinista”, y más allá de los precios, de las tarifas y los sueldos, esta suerte de convite al diálogo, al llamado “Pacto Social”, nos invita a pensar que, más allá de las dificultades que traerá consigo el reacomodamiento de las variables de ajuste que son irritantes, pero necesarias para consolidar el modelo de crecimiento, y dotarlo de acciones que se encolumnen en la visión proclive al desarrollo económico.

Para ello, hay que virar indiscutiblemente hacia la inclusión social (en todo punto de vista), la gran asignatura pendiente de la (joven) democracia argentina, que tanto naufragó en mares de promesas incumplidas, de sueños postergados, desde el postulado autosuficiente de la institucionalidad democrática que recuperó Raúl Alfonsín, pero que no supo darle contenido de política económica sustentable, hasta el falso paradigma del neoliberalismo y el soñado “Primer Mundo” de Carlos Menem, que perduró hasta principios de ésta década, con el “dicen que soy aburrido” Fernando De la Rúa, hasta estos tiempos de Kirchner, pasando por una dura transición que lo tuvo a Eduardo Duhalde como “piloto de tormenta”.

Es tiempo de volver a soñar, pero también de participar y comprometerse, el “Pacto Social” debemos hacerlo todos, los empresarios con un conciencia de responsabilidad social, los trabajadores fortaleciendo su posición laboral y poniendo sus energías en el progreso global, los sindicatos buscando afianzar su compromiso de velar por los derechos de sus afiliados, defendiéndolos por encima de cualquier interés ajeno a esos principios, los consumidores, teniendo conciencia a la hora de elegir, sancionar y premiar a las empresas por sus comportamiento, y el gobierno (en todos sus esquemas, nacional, provincial y comunal), actuando como “barra estabilizadora” de la economía y de la sociedad, lejos del estado ausente de los 90´, y mucho más cerca del estado orientador, facilitador, factotum y garante del desarrollo nacional.-

5 de noviembre de 2007

REUNION Y DEFINICIONES POLÍTICAS DE LA JP DEL FPV.


El lunes por la noche se concretó una reunión de la JP del FPV, espacio liderado por Maximiliano Brajer y Lisandro Mogliati, a los efectos de analizar el escenario pre-electoral y el lanzamiento de la candidatura presidencial de Cristina Kirchner y de Daniel Scioli en provincia de Buenos Aires, como así también las posibles alternativas locales de candidaturas que puedan perfilarse y la inserción de este espacio en apoyo de alguna de las expresiones de raíz peronista, que pueden postularse el 28 de Octubre para la Intendencia y demás cargos electivos distritales.

Entre las definiciones más importantes tomadas anoche, se destaca el apoyo decidido del grupo y de sus militantes a la candidatura presidencial de Cristina Fernández de Kirchner y de Daniel Scioli como gobernador bonaerense, mientras que, en el plano local, pusieron de manifiesto su férrea oposición a la re - re eleción del actual Intendente Gutiérrez, en el marco de la llamada concertación plural con el Presidente Kirchner, y una firme decisión a apuntalar una candidatura surgida del peronismo, y formar parte de las listas a concejales y consejeros escolares, así como también contribuir a la estrategia electoral y a la futura gestión de gobierno, considerando la dinámica que tuvo este sector en las actividades políticas del Frente para la Victoria en Pergamino, a través de algunos de sus miembros, a lo largo de los dos años transcurridos de las últimas elecciones legislativas donde triunfara ese signo político.

- Reunión en Buenos Aires:

En tanto, y con el objeto de llevar algunas propuestas propias, el Dr. Maximiliano Brajer, en el curso de la semana mantendrá una reunión de trabajo con integrantes del equipo del Jefe del Gabinete de Ministros de la Nación, Dr. Alberto Fernández; sobre el particular, cabe destacar el conocimiento previo que existe entre Alberto Fernández y Maximiliano Brajer, quienes compartieron el ámbito académico en la Universidad de Buenos Aires, cuando el abogado local fue colaborador directo de Alberto Fernández, en la cátedra de Derecho Penal, que el Jefe del Gabinete tenía en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la U.B.A.

En el marco de dicha coyuntura, con más el afianzamiento forjado a la luz del trabajo interseccional desarrollado desde la JP del FPV con el Lic. Darío Duretti, (candidato a Diputado Provincial por la Cuarta Sección Electoral) y cuadro político del riñón de Alberto Fernández, se intentarán procurar contactos y vinculaciones estrechas, para apuntalar un espacio de raíz peronista para las próximas elecciones en Pergamino, que mejor acompañe el ideario de la candidata a presidente, Senadora Cristina Fernández de Kirchner.

La Investigación Social como Estrategia para el Desarrollo Económico



En otro capítulo de este humilde compendio de conceptos a ser analizados para el desarrollo local, se hacía referencia a las variables que pueden asimilarse en una política de desarrollo, entendiendo dos acepciones del mismo, una con características exógenas (es decir propiciando la atracción de inversiones más bien voluptuosas) y otra endógena (buscando una atomización del desarrollo económico, en pequeñas unidades de negocios productivos).

En definitiva ambas estrategias, desde el enfoque del desarrollo económico local, tienden a la generación de riqueza, lo que tiene como consecuencia (cuando el desarrollo es socialmente equilibrado y planificado, y no mero crecimiento económico) la generación de empleo genuino.

Para que la generación de empleo sea propicia, deben tenerse en cuenta y conocerse, las competencias territoriales (es decir cuantificar y cualificar las potencialidades y necesidades básicas de la localidad), conocer de la mejor manera posible, desde un análisis serio y exhaustivo, el territorio y sus recursos (naturales, humanos, económicos, culturales, tecnológicos, etcétera) y cuales serían las posibles interacciones entre los recursos identificados y ponderados, que redunden en resultados propicios para la generación de empleo en la localidad, a modo de ejemplo, podríamos mencionar que, si en un territorio determinado, los suelos son aptos para una producción forrejera, pero no existe ni la tecnología ni la mano de obra capacitada para esa producción, el sólo hecho de la aptitud de la tierra no alcanza, se hace necesario la existencia del resto de las variables (capital, recursos humanos y tecnología).

Pero, como toda estrategia que busca implementarse, la investigación social resulta clave a la hora de plasmar una táctica, se debe contar con la información adecuada en tiempo y forma, para saber con que recursos cuenta el territorio, cuáles son sus demandas más acuciantes y por dónde debemos empezar.

La planificación territorial tiene su comienzo en la investigación social, que posibilite, a quien toma las decisiones, contar con la mayor información posible a priori, que también coadyuve a reducir el grado de incertidumbre sobre la efectividad en la implementación de una determinada política de desarrollo; para clarificar este concepto, pensemos en una línea de créditos para la formación de microempresas, como tantas que ha habido, cuál sería el criterio de direccionamiento en una determinada localidad, es decir, que tipo de proyectos apoyaría y porqué, se apoyarían emprendedores elaboradores de dulces artesanales o se otorgarían créditos para la instalación de una panadería, seguramente esto puede responderse de dos maneras, atendiendo a la subjetividad del funcionario de turno, cuya visión puede ser acertada o no, o bien se aplica, previamente, una investigación social sobre las necesidades básicas del territorio, sus características y su entorno económico (por ejemplo, Cuántos emprendimientos elaboradores de panificados hay en la ciudad ya instalados, cómo están distribuidos geográficamente y como se reparten la clientela), más la viabilidad del proyecto en sí y la aptitud y actitud del emprendedor que pretende el financiamiento.

La investigación social es una herramienta indispensable a la hora de establecer estrategias lógicas, prudentes y efectivas, que permitan que los recursos escasos se apliquen satisfactoriamente; pero lamentablemente, en la diagramación de las políticas de desarrollo se aplica muy poco la investigación social y generalmente se diagraman “a ojo”, muchas veces los programa de desarrollo económico (en particular los que provienen de los organismos oficiales) se originan en los gobiernos centrales y no responden a los intereses y necesidades de las localidades que son divergentes entre sí, esto ha generado numerosos fracasos, y aquí me gustaría citar un ejemplo de planificación para el desarrollo que se intentó implementar en Pergamino, con un proyecto denominado “Matriz Insumo – Producto de la ciudad”, esta idea nació ante la necesidad de identificar, por un lado, los insumos que las industrias locales demandan y cuales podrían producirse localmente y reemplazar (en la medida de lo posible y atendiendo pautas de calidad y precio) a los que no sean originarios de la ciudad, y por otro lado, también se investiga en los puntos de venta de la ciudad, el origen de los productos que se comercializan, cuales provienen de afuera (no necesariamente importados) y si existe factibilidad de producirlo localmente, una vez identificados tanto los productos finales para la venta en góndola como los insumos para industrias y empresas locales, se orienta la producción de nuevos emprendedores y microempresarios a esa demanda concreta, y apoyando esa interacción entre nuevo emprendedor y empresa pyme consolidada, propendiendo a un trabajo en redes locales de complementación económica y aspirando a una ciudad completa.

Lamentablemente, cuestiones de índole burocrático – administrativa y de poca voluntad política para desarrollar este plan ambicioso de conocer la demanda local, para orientar la evolución de las microempresas, dejaron sin efecto y a mitad de camino un pequeño pero ciertamente efectivo programa de desarrollo económico que se había denominado “Matriz Insumo – Producto de Pergamino”.

Como reflexión final cabe acotar que, los gobiernos, en especial los locales, en una época de recursos escasos, deben necesariamente establecer y aplicar la investigación social a nivel local, previo a establecer cualquier política de desarrollo, dejar de “estrategizar a ojo” en algunos casos y en otros dejar prevalecer los intereses políticos, que la mayoría de las veces (salvo algún golpe de suerte) conllevan al fracaso, dilapidando recursos y perdiendo tiempo en recomenzar.

LA JUVENTUD DEL PERONISMO TUVO SU 17 DE OCTUBRE


El miércoles en horas de la tarde, en el local partidario del Frente para la Victoria, los diferentes sectores jóvenes del peronismo local, que apoyan a la lista que encabeza Rosa Tulio, organizaron un encuentro para conmemorar la fecha más importante de la liturgia peronista, como fue el hito fundacional del movimiento, de la convocatoria del pueblo trabajador a Plaza de Mayo, en octubre de 1.945.

El emotivo acto fue encabezado por los candidatos jóvenes que componen la lista 54 del Partido de la Victoria, Maximiliano Brajer por el Frente para la Victoria, María José Unno por el Justicialismo y María Eugenia Mengarelli por el Movimiento “Evita”, quienes fueron oradores en el encuentro, luego de la apertura realizada por Lisandro Mogliati, en calidad de anfitrión, como dirigente del Frente para la Victoria.

Además de los encendidos discursos de los jóvenes candidatos, quienes reconocieron la importancia de que la juventud participe en política, y destacaron la apertura de la candidata a Intendenta Rosa Tulio, de dar espacio a muchos jóvenes en su lista de concejales y consejeros escolares, así como también dentro de sus equipos técnicos de cara al futuro gobierno municipal, se proyectó un video que recrea aquel 17 de Octubre de 1.945, con los discursos del entonces Coronel Juan Domingo Perón, con el claro objetivo de potenciar la mística y los valores doctrinarios de justicia social del peronismo, y siempre pensando en la toma del poder por parte del movimiento justicialista, y el resto de los partidos políticos que acompañan la candidatura de Rosa Tulio, junto a Daniel Scioli como gobernador bonaerense y Cristina Fernández de Kirchner como Presidenta de la Nación.

El acto cerró con la marcha peronista, y los jóvenes presentes, junto a los dirigentes, acompañados por la música y el color de batucadas que se habían hecho presentes en el acto, se dirigieron a la sede del Sindicato de Gastronómicos, para participar de la presentación del libro de Rafael Restaino, “Diego García, el Primer Peronista”.-