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25 de agosto de 2011

TRANSGENICOS: UNA NUEVA BARRERA PARA LAS EXPORTACIONES ARGENTINAS DE MIEL?



TRANSGENICOS: UNA NUEVA BARRERA PARA LAS EXPORTACIONES ARGENTINAS DE MIEL?


Por Lic. Lisandro Mogliati (*)




El mercado mundial de la miel se ha visto paralizado en los últimos meses y se han afectado seriamente las exportaciones argentinas, sobretodo los envíos con destino a la UE, uno de los principales mercados demandantes de nuestra miel, en este caso por un nuevo paradigma que incorporan los europeos en su política de “inocuidad de los alimentos” y el tratamiento dado a la presencia en la miel de vestigios de polen genéticamente modificado (OGM), comúnmente denominado “transgénico”.




Estamos frente a otra clara situación que puede conducir a erigir nuevas barreras sanitarias, que blinden más aún el mercado europeo impulsando más trabas para-arancelarias a nuestra producción exportable, que puede ser grave y poner en riesgo la sustentabilidad del negocio apícola (más aún cuando el 90 % de nuestra miel se comercializa al exterior y más de la mitad del volumen se destina a la UE).




El abogado general del Tribunal de Justicia de la UE, Yves Boto, señala que la miel que contenga polen derivado de maíz transgénico, requerirá de una autorización para comercializarse en el mercado europeo, debido a que es un alimento producido a partir de un OGM (organismo genéticamente modificado); si bien la opinión del letrado europeo no tiene carácter vinculante, el Tribunal de Justicia suele acatar sus recomendaciones, aplicando los dictámenes e internalizándolos en el marco del derecho comunitario, que prevalece por sobre la normativa nacional de los 27 Estados que componen la UE.




Si el Tribunal falla de acuerdo al dictamen de Yves Bot, la UE obligaría a las empresas a etiquetar las mieles que contengan vestigios de polen transgénico, con una leyenda que debería decir: "contiene organismos genéticamente modificados (OGM)", lo cual ocasionaría un “marketing” contrario al posicionamiento que tiene la miel de abejas como producto natural y colmado de propiedades que ayudan a preservar la salud humana.




Esta situación podría resultar doblemente compleja para la miel Argentina, debido a que resultaría casi imposible producir miel en nuestro país miel que no contenga residuo alguno de OGM´s, dadas las características de nuestra producción agrícola extensiva, con preeminencia de cultivos transgénicos en soja y maíz principalmente, más aún en la zona núcleo, donde están asentadas más del 60 % de las colmenas en producción.




Esta situación traería consigo mayores niveles de crisis y potenciaría el abandono de la actividad apícola, sobretodo en la región centro, relegando cada vez más a la actividad apícola a zonas periféricas de nuestro país con escaso desarrollo en producción de miel.




Por otra parte, la miel argentina, hoy catalogada entre las mieles más preciadas y cualitativamente en un nivel superior para el gusto del mercado internacional, retrocedería en su status y disminuiría por consiguiente su cotización internacional, menguando el negocio de la apicultura y reduciendo el ingreso de divisas para nuestro país, por un menor volúmen de exportaciones y precios.




La razón de esta nota no es tomar partido a favor o en contra de los OGM´s, donde ya la UE ha adoptado una posición sólida al respecto, incluyendo el principio precautorio en los “transgénicos”, que podría resumirse en la simple frase que señala “mejor prevenir que curar”, es decir que desconociendo los efectos futuros del consumo de “transgénicos”, es preferible no utilizarlos en alimentos o dar a conocer al consumidor de su presencia en determinados productos, más allá que hoy día la ciencia no permita conocer con certeza los efectos posibles de su ingesta.




La posición de la UE con respecto a los OGM´s es combatida en el ámbito de la Organización Mundial del Comercio (OMC) por los países que producen alimentos en base a “transgénicos”, como EE.UU, Canadá y la Argentina, que sostienen en los foros internacionales que este principio precautorio, restringe el comercio internacional, transformándose en una nueva barrera para-arancelaria.




Este tipo de problemática en el comercio mundial de la miel, ocurre con bastante frecuencia, hace pocos años que las exportaciones argentinas de miel se terminaron de recuperar de las “trabas” al comercio interpuestas en el año 2.003, también por parte de la UE, a la miel que tuviera vestigios de nitrofuranos (un antibiótico cuyo uso está prohibido) y que fue hallado en una partida de miel argentina con destino al Reino Unido, que terminó disparando una crisis sin precedentes para el sector apícola nacional de la cual el sector fue reponiéndose.




La analogía de la “crisis” actual por la miel con “transgénicos” y la “crisis” de la miel que presentaba vestigios de nitrofuranos, tiene dos denominadores comunes, por un lado la elevada cotización internacional de la miel, siguiendo la escalada de los precios de los alimentos, y emparentada con la necesidad importadora que tiene la UE para satisfacer su demanda interna; y por otra parte la escases de miel en el mundo, los europeos están preocupados por sus stocks reducidos de miel y las cosechas en Europa de Este (una de las zonas productoras por excelencia) parecen ser magras.




Entonces, nuevamente como en 2.003 comienza la presión “no arancelaria” a la miel y la incertidumbre para la apicultura nacional, historias que se repiten, estrategias distorsivas del comercio internacional, a la que ya nos tienen acostumbrados los europeos que con buenas excusas ambientales o de preservación de la salud pública, terminan desvirtuando la competencia en el mercado e inclinando la balanza del comercio en su favor.-






Lisandro Mogliati (*)



Lic. en Gestión de Negocios Internacionales



Titular de la empresa APHIS S.A (Producción Apícola)

19 de agosto de 2011

Revista "La Posta": Repensar y proyectar una nueva ruralidad, como política de desarrollo innovadora en el Partido de Pergamino




Revista "La Posta" de Pergamino

Columna "Política y Producción"


Repensar y proyectar una nueva ruralidad, como política de desarrollo innovadora en el Partido de Pergamino










Es la única forma de evitar la condena a desaparecer que parecen tener nuestros pueblos del interior del Partido

Desde esta columna hemos llamado a la reflexión acerca de las posibilidades desaprovechadas de nuestro desarrollo local, pero hemos tocado muy esporádicamente la cuestión “rural” de Pergamino, dado que lo que se entiende por este concepto, se vincula generalmente con el campo, con la actividad agropecuaria extensiva y esta conceptualización es por lo menos incompleta.

El abandono que padecen los pueblos del Partido es absoluto y muestra de ello es lo que ocurre en la localidad de La Violeta, la más relegada de todas, donde sus habitantes han comenzado a fijar su domicilio legal en el Partido de Ramallo, en actitud que denota la falta de identidad manifiesta, ante la desidia municipal, que literalmente ha dejado al pueblo a la deriva.

Pero esto que sucede en los pueblos tiene que ver con la falta de proyectos y de oportunidades, hay que repensar y proyectar una nueva ruralidad, como política de desarrollo innovadora en comunidades como la nuestra, en una nueva concepción del territorio que haga viable nuestro desarrollo local, con una mejor distribución poblacional y la promoción de proyectos productivos vinculados al valor agregado y a la retención de población en nuestros pueblos.



Resulta paradójico que con el “boom de la soja” y el crecimiento económico que trajo aparejado para el sector agropecuario, en las últimas décadas se haya profundizado la urbanización de la población, es decir, la emigración de población rural, a las ciudades de cabecera, sin que en las ciudades, como el caso de Pergamino puedan contar con alternativas laborales, condiciones habitacionales dignas y demás infraestructura que hagan propicio este movimiento migratorio interno.



En términos generales, en la Argentina, la gente se fue yendo del campo y de las poblaciones rurales a la ciudad cabecera más cercana, generando situaciones de desestabilización en la distribución territorial, desestimando algunas posibilidades concretas de llevar a cabo en la zona rural, emprendimientos productivos, no sólo de auto sustento, sino también, producciones alternativas con valor agregado que generen empleo.

Obviamente que este tipo de políticas no son espontáneas, ni se pueden materializar sin una efectiva coordinación estratégica de los gobiernos locales, que deben pensar al territorio como un conjunto, como un engranaje que funciona, cuando todas sus piezas se mueven concomitantemente y forman parte de la estrategia del territorio y sus actores locales.

El concepto estratégico de la “nueva ruralidad” apunta, no sólo a retener población en los pueblos de campaña, como eje estratégico, sino a la vez comenzar a gestar alternativas laborales en las localidades del interior del Partido de Pergamino, por ejemplo, fomentando a su vez la repoblación en la zona rural.

Esto coadyuvaría a evitar la concentración de población en la ciudad de Pergamino, sobretodo en una periferia local que se encuentra tristemente superpoblada de familias que viven en condiciones muy lamentables, en cuanto a infraestructura habitacional y sus necesidades básicas, mientras en los pueblos vemos como se están subutilizando viviendas, terrenos y hasta viejas estructuras ferroviarias, que podrían reconvertirse de modo tal, que puedan transformarse en “incubadoras de empresas” o en unidades modulares productivas, figuras que regula la nueva Ley de Parques y Sectores Industriales, que trata de impulsar este tipo de estrategias.

Este concepto de “nueva ruralidad”, apunta además a dar paso a una producción diversificada, con mano de obra intensiva, a la promoción de factorías rurales en los pueblos, que puedan procesar producciones alternativas creando empleo.

Este análisis puede parecer utópico, pero no debe ser leído tan así, con pequeñas inversiones en infraestructura, mejoras en los caminos rurales, soluciones prácticas al déficit habitacional de la periferia rural y aprovechando que las comunicaciones han experimentado un avance meteórico, con la irrupción de la telefonía celular, la TV Satelital, INTERNET, vehículos y rodados veloces, versátiles y dinámicos que en minutos conectan la ciudad con el campo, hacen que esta estrategia sea viables, si se la organiza.

Este tipo de políticas de retención de población rural no es un invento, se desarrolla en países comunistas como China (que tiene un 80 % de población rural), pero también en países capitalistas como EE.UU o en la propia Europa, donde las comunidades rurales forman parte de una estrategia que visualiza a la población en su conjunto, buscando un equilibrio.

El Partido de Pergamino no puede estar ajeno a plantear una estrategia adecuada para incluir a los pueblos a su desarrollo e integrarlos plenamente, debemos buscar un destino productivo, que ayude a retener y captar población rural, optimizando recursos que hoy están dispersos y evitar la condena a desaparecer que parecen tener nuestros pueblos, ante una inercia centralizadora de la política municipal.-

Por Lic. Lisandro Mogliati
Para Revista "La Posta"

6 de agosto de 2011

NECESIDAD ESTRATEGICA: INCLUIR A NUESTRO AGLOMERADO PYME EN EL PROGRAMA DE PARQUES INDUSTRIALES DEL BICENTENARIO



Columna Política y Producción (Revista "La Posta")


NECESIDAD ESTRATEGICA: INCLUIR A NUESTRO AGLOMERADO PYME EN EL PROGRAMA DE PARQUES INDUSTRIALES DEL BICENTENARIO








El Parque Industrial Pergamino, es el ícono distintivo del incipiente desarrollo industrial de nuestra ciudad, que como directa consecuencia del esfuerzo emprendedor y el espíritu de riesgo del empresariado local, que en forma visionaria decidieron seguir apostando a la producción industrial, capitaliza el crecimiento económico récord de los últimos 9 años en la Argentina, donde las pymes fueron una de las principales beneficiarias del modelo actual basado en el fortalecimiento del mercado interno y el consumo, las industrialización por sustitución de importaciones y el fomento de las exportaciones de manufacturas.

Esta es una realidad y entiendo que localmente podría haberse capitalizado mejor este decenio de crecimiento de la macroeconomía y verse fortalecido a partir de esquemas locales de atracción y promoción de inversiones, pero como ya lo hemos destacado desde estas columnas, las estrategias municipales fueron endebles en materia de promoción del desarrollo productivo y de la captación de inversiones que puedan llegar a la ciudad de Pergamino, cuestión que ya ha sido reflejada en un análisis pormenorizado de empresas que eligieron otros destinos en localidades cercanas para instalar sus predios fabriles.

Un aglomerado empresarial, ya sea un Parque o una Zona Industrial Planificada, es muy beneficioso para el desarrollo de las localidades, no sólo en términos de inversiones productivas y de generación de empleo, sino también porque posibilita el ordenamiento de la ciudad, ubicando estratégicamente a las industrias en espacios comunes, con los servicios necesarios para un crecimiento sustentable y evitar la colisión de intereses urbanos con los de las industrias, que suelen ir a contramano.

El Ministerio de Industria ha considerado a los agrupamientos industriales como eje saliente entre sus estrategias de promoción económica, a partir de la recuperación del aparato productivo, la industrialización por sustitución de importaciones y las exportaciones de manufacturas como nuevo engranaje del desarrollo.

Para fortalecer estos predios fabriles desde el Ministerio de Industria y a través del Programa de Parques Industriales del Bicentenario, se otorgan “Aportes No Reintegrables” (ANR) a parques industriales, alcanzando ya la cifra de los 6 millones de pesos, destinados a obras de infraestructura intramuros en 20 parques industriales que se sumaron a la propuesta del gobierno nacional.

Estas nuevas inversiones con aporte estatal se está realizando en 8 provincias y facilitarán inversiones de industrias por unos 10 millones de pesos, mientras existen otros 20 agrupamientos industriales que se encuentran tramitando estos fondos para fortalecer la estrategia industrial dentro de estos predios, optimizando el funcionamiento de los aglomerados y consecuentemente la atracción de nuevas inversiones.

El Programa de Parques Industriales del Bicentenario no sólo estipula y destina recursos para obras dentro de los agrupamientos industriales que mejoren los espacios para servicios comunes de las PyMES allí radicadas, sino que también ofrece créditos blandos, tanto para las empresas ya instaladas que busquen ampliarse, como para aquellas empresas que quieran radicarse en alguno de los parques que se incorporan al Programa.

Tal como señala la Ministra de Industria, Lic. Débora Giorgi “el crecimiento industrial y económico de la Argentina en los últimos años permitió la formación de un entramado pyme denso y complejo, cuyo lugar natural son los parques industriales”, esta mención de la Ministra se ve reflejada en un importante listado de ANR por 300.000 pesos cada uno que han llegado a los siguientes parques industriales: Albardón y San Martín (San Juan), Laprida, Coronel Suárez y Trenque Lauquen (Buenos Aires), Bigand, El Trébol, Las Parejas, Sunchales, Rafaela, Tecnológico del Litoral Centro y Carcarañá (Santa Fe), Viale y Seguí (Entre Ríos), Puerto Tirol (Chaco), Villa María, La Laguna y Gral Deheza (Córdoba), Luis Beltrán (Río Negro) y Lules (Tucumán), beneficiando a más de 500 PyMES donde trabajan más de 7.000 personas.

Desde el 2003 a la fecha el total de parques industriales se triplicó, pasando de 80 a 280, de los cuales el 80% son provinciales y municipales, mientras que el resto son privados, mientras la cantidad de pymes dentro de estos agrupamientos industriales aumentó un 345% y los empleos crecieron más de un 300%.

Pero los fondos destinados a este Programa siguen disponibles para todos los parques industriales que realicen las gestiones correspondientes, contando con más de 350 millones de pesos al año para la infraestructura externa e interna de estos agrupamientos productivos y el otorgamiento de créditos para la radicación de empresas en los mismos.

Existen fondos por 30 millones de pesos en ANR para obras intramuros (calles internas, cercos perimetrales, plantas de tratamiento de efluentes, etc.), para lo cual, Parques Industriales como el de Pergamino, que aún no lo han hecho, deben inscribirse en el Registro Nacional de Parques Industriales (RENPI). Adicionalmente existe cupo de 300 millones de pesos a disposición de las pymes que quieran ampliarse o bien radicarse en un parque industrial a tasa subsidiada.

Es el momento adecuado para que nuestro Parque Industrial, enclavado en el corazón mismo de la zona núcleo y cercano a las principales rutas nacionales, a los puertos vecinos y zonas de logística, distribución y consumo, se consolide como Parque Industrial del Bicentenario, capitalizando no sólo los recursos disponibles, sino posicionándose como la referencia regional en materia de agrupamientos industriales modelo y la mejor opción para la atracción de inversiones productivas que generen empleo.-