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28 de noviembre de 2011

AVANZA EN PERGAMINO LA CONSTRUCCION DE UN HOTEL INTERNACIONAL DE LA CADENA “HOWARD JONSHON”

Días pasados desde el segmento radial “Hora Pymes” que se emite los sábados por Radio 10 Pergamino en el programa local “Buenos Muchachos”, se visitó la obra en construcción ubicada sobre la Ruta Nacional 188, sobre uno de los accesos a nuestra ciudad (viniendo desde Rojas), donde se está levantando a buen ritmo, un nuevo emprendimiento hotelero de la reconocida cadena internacional “Howard Jonshon”.

Este es una buena iniciativa vinculada a la posición estratégica que tiene nuestra ciudad en la “zona núcleo”, y justamente el futuro hotel, estará enclavado muy cerca de donde están emplazados varios semilleros y en proximidades al Parque Industrial Pergamino.

Desde esta columna siempre solemos marcar puntos a mejorar o a corregir en torno al desarrollo de las inversiones que potencien el crecimiento y el empleo, y en este caso, no podemos obviar la relevancia estratégica para Pergamino de contar con un hotel de estas características, pensando no sólo en algún desarrollo turístico, sino que es importante atender la demanda de servicios de hotelería de alto nivel, que es lo que exigen muchas empresas y visitantes a la hora de optar por este servicio.

Si bien hay que destacar que estas inversiones están desvinculadas de la acción promocional del municipio para atraerlas y el impulso ha sido dado por la ubicación estratégica de Pergamino y su relevancia en la producción agropecuaria, es justo reconocer el arribo de esta nueva fuente de trabajo para los pergaminenses.

Otro dato saliente de esta inversión es que los responsables de este proyecto son pergaminenses, que decidieron avanzar en una franquicia de esta cadena internacional hotelera, que como lo estipulan este tipo de contratos, deben transferir el “know how” del negocio al nuevo emprendimiento que se está levantando en Pergamino.

El nuevo “Howard Johnson Pergamino”, contará con cuatro estrellas superior y una superficie de casi 5.000 metros cuadros, contando el

establecimiento con 61 habitaciones, un salón de convenciones con capacidad para más de 300 personas, restaurante para 120 comensales, lobby bar, business center y un spa.

Esta es una buena iniciativa para el posicionamiento nacional de nuestra ciudad en materia de servicios turísticos y una nueva fuente laboral que contribuyen a crear quienes invierten sus ahorros arriesgando en este tipo de proyectos, alejándolos de una mala costumbre que tenemos mayoritariamente los pergaminenses de optar a la hora de invertir algún excedente, por la mera especulación financiera que no genera empleo ni crecimiento regional.-

¿Se fragmenta la Unión Europea?

Este es primer columna para la "Revista Polígonos" de la ciudad de La Plata (se publicará próximamente este artículo exclusivo para este medio) - http://www.revistapoligonos.com.ar/

Soluciones financieras coyunturales no logran encausar la crisis estructural de las naciones europeas. Potenciar la especialización industrial en sus distritos productivos y abordar la cuestión social constituyen una llave para avanzar en la resolución favorable de una Europa unida y cohesionada.

Para todos los que hemos estudiado comercio internacional, nos era inevitable tener que analizar el proceso de conformación de la actual “Unión Europea”, como ejemplo integracionista pacificador y de reconstrucción de la Europa de posguerra, que a la vez inspiraba la creación de nuevos acuerdos programáticos entre naciones, tendientes a confluir en espacios comunes de integración regional, básicamente vinculados con la eliminación de aranceles y trabas al comercio recíproco, entre los países que integraban cada uno de los procesos, que con menos éxitos que fracasos se han experimentado en todos los continentes.

En América Latina se han diseñado procesos de integración regional, el más cercano al conocimiento popular es el MERCOSUR, conformado sobre la base del “regionalismo abierto” , que contiene en su bagaje ideológico al “libre comercio”, signado por esa búsqueda de la eficiencia que debería garantizar una desmesurada competencia internacional para las industrias y la producción, a partir de la apertura de la economía.

Más allá de estos postulados teóricos, los países que adhieren a acuerdos de integración (sobre todo en procesos de crisis internacional) terminan por obrar en sentido inverso a la apertura que esgrimen y en vez de abrir, suelen cerrar su economía para beneficiar con protección para-arancelaria a la producción nacional.

Volviendo a la U.E, su proceso de integración fue mucho más allá que el MERCOSUR en los objetivos planteados y alcanzados gradualmente durante más de seis décadas.

Luego del “Informe Delors” en 1988, el Consejo Europeo decidió avanzar en el acuerdo, profundizando al máximo la integración, alcanzando la Unión Económica y Monetaria, que prevé (entre muchas otras medidas) la eliminación de las monedas nacionales y su reemplazo por el Euro.

La instauración de la moneda común se alcanzó a partir del año 1.999 como valor de referencia a través de una conversión irrevocable (es decir que los países unilateralmente ya no pueden modificar el valor de la moneda) y a partir del año 2.002 comenzaron a circular billetes y monedas del Euro, en reemplazo de las históricas monedas europeas en la mayoría de los Estados que adhirieron a los tratados constitutivos de la UE .

Esta cesión de soberanía nacional que los países europeos que adoptaron el euro delegaron en organismos supranacionales , como es el caso del Banco Central Europeo, encorsetó el poder de maniobra de las economías nacionales, que no cuentan ya con la posibilidad de corregir asimetrías vía la depreciación del tipo de cambio, logrando inversamente que la moneda común se fortalezca frente al dólar y a otras divisas internacionales, situación que fue socavando la competitividad de las exportaciones en términos de precios relativos de la “Eurozona”, más allá de las cuestiones estructurales que viene sufriendo Europa en su organización económica, productiva y social que yacían ocultas tras el aparente éxito inicial del euro.

La ampliación de la UE, dadas las asimetrías de las economías de “los 27” miembros, es otro condicionamiento para que la crisis actual se pueda superar con éxito, en su momento el ingreso de países con menor desarrollo relativo a la UE (como por ejemplo algunas de las ex repúblicas soviéticas) terminó favoreciendo la deslocalización empresarial de países como España, Italia o Francia con un mayor nivel de desarrollo, con destino a los nuevos miembros que recibieron IED (Inversión Extranjera Directa) en función de los menores costos de producción y mano de obra.

Esta situación coadyuvó a la reducción de la tasa de empleo, nivelando hacia abajo los salarios que sumado a la fuerte inmigración latina, asiática y africana que presenta la UE, conjuntamente al envejecimiento de la población europea y las cargas sociales que ello implica, fueron generando un combo explosivo que contribuyó al déficit público de varios de miembros de la UE, que comenzaron a superar las previsiones que establece el “Pacto de Estabilidad y Crecimiento” de la Unión Europea que prevé que cualquier déficit no debe extenderse por encima del 3 % del PBI.

Es decir que el problema de la UE no es sólo una coyuntura económico-financiera, padece en realidad una situación crónica que está emparentada con un déficit estructural basado en una problemática social endémica, vinculada a una ostensible reducción del estado de bienestar al que estaba acostumbrado el europeo medio y debido a la falta de oportunidades para los jóvenes y su acceso al empleo.

La UE atraviesa entonces dos problemas centrales, uno de ellos, como ya lo hemos experimentado en la Argentina y en varios países en vías de desarrollo, es un ataque predatorio del “loby” de la especulación financiera internacional, que tiene entre sus garras a una presa mal herida y presiona a fondo sin medir demasiado las consecuencias en un mundo global con mercados interconectados, tratando sacar el mayor provecho de esta crisis.

El otro problema, más estructural por cierto, es un inminente y necesario re-diseño del Tratado de Maastrich (que dio paso a la consolidación de la Unión Europea), lo cual permitiría corregir asimetrías y hacer de la UE un territorio competitivo y que por sobre todas las cosas, respete el contrato social, que fue la verdadera motivación por la cual se comenzó a pensar hace más de 60 años la unidad de las naciones europeas.

De esta crisis, no se emerge con más salvatajes, blindajes o renegociación de deudas, la salida estructural está encaminada a profundizar el desarrollo regional de Europa, a través de un fuerte estímulo a la producción y a la industria, que tiene intactas sus potencialidades de continuar siendo la referencia internacional, en cada una de las especializaciones productivas, que caracterizan a sus distritos industriales que han posicionado internacionalmente a esa Europa del milagro, reconstruida tras el Plan Marshall.

Lic. Lisandro Mogliati

16 de noviembre de 2011

Vecinos vs Industrias? La falta de iniciativa del municipio por ordenar el desarrollo fomenta el conflicto de intereses.


Para Radio 10 y DiarioPergamino.com
Sin planificación y con promesas reiteradamente incumplidas por el Intendente Gutiérrez peligran las fuentes laborales en Pergamino

Pergamino sigue a la deriva, más allá del “Pergamino Avanza”, slogan electoralista del re-electo intendente Gutiérrez y de su inobjetable victoria del 23 de octubre, los hechos hablan por sí mismos en el virtual estado de indefensión y una carencia de estrategia que ha dejado estancada desde hace años a nuestra ciudad.

No quiero adentrarme en los hechos luctuosos que han ocurrido, porque la muerte marca un límite de no retorno y no vale la pena banalizar un hecho tan trágico como el que ocurrió esta semana en Pergamino y que debe ser la justicia la que deslinde responsabilidades.

Quiero detenerme en los temas que desde nuestra columna “Hora Pymes” de Radio 10 Pergamino, abordamos con la mayor objetividad que podemos, la producción y el empleo, son nuestro “métier” y a su análisis nos dirigimos.

La semana anterior, vecinos de la zona sur de Pergamino plantearon ante las autoridades municipales, una solicitud de deslocalización de una fábrica ubicada en el ejido urbano y de acuerdo a las manifestaciones de los vecinos, estaría ocasionando ruidos molestos y emanaciones potencialmente perjudiciales, en las adyacencias a la industria.

La empresa cuenta, aparentemente, con todas las habilitaciones correspondientes a su actividad y tampoco habría problemas en lo que respecta a la zonificación, es decir que la actividad puede desarrollarse en ese sitio, con lo cual no existirían impedimentos legales para que continúe normalmente con su gestión habitual.

Pero más allá de estos análisis, lo concreto es que entre las menciones que hacen los vecinos en su petitorio, http://www.laopinion-pergamino.com.ar/archivo/nota.asp?vernota=49639, plantean la necesidad del traslado de la PyME al Parque Industrial, cuestión que el municipio (más allá de la negativa de la empresa a deslocalizarse) hace tiempo viene declarando públicamente que el agrupamiento industrial de nuestra ciudad se encuentra completo y ya no está en condiciones de recibir nuevos emprendimiento (ver nota: http://www.laopinion-pergamino.com.ar/ARCHIVO/nota.asp?date=2011/09/10&vernota=47875&id=1182).

Entonces el Parque Industrial ya no cumple la misión de atraer inversiones y de ordenar el crecimiento económico local, porque ya no está en condiciones (según el municipio) de albergar emprendimientos en su predio, ni favorecer el empleo y deja de ser un medio que a la vez ayude a evitar la colisión de intereses entre la industria y la urbanización.

Que es lo esta situación denota? Ni más ni menos que la falta de planificación y previsión por parte del municipio, donde se debe trabajar para compatibilizar el desarrollo industrial con el crecimiento demográfico y contar con las herramientas que conduzcan al ordenamiento de la ciudad.

En esto el municipio viene haciendo agua desde hace años, con una serie de promesas incumplidas, como ampliar el Parque Industrial (que como en cada campaña fue renovada en esta última), la creación de nuevas zonas industriales en la periferia en la que tampoco se avanza y ni hablar de promover a las PyMES locales para que accedan a los programas nacionales y provinciales de apoyo a la industria, hechos que están fuera de la agenda pública local.

Cualquier situación potencialmente conflictiva no es resuelta por el municipio, problemas de localización de empresas ya existen en nuestra ciudad y las autoridades municipales no muestran interés en la búsqueda de una resolución favorable a preservar el empleo, aún a riesgo de que el empresariado baje la persiana ante semejante desidia y cesen las fuentes laborales.



Creo que es hora de colocar en la agenda pública local la estrategia del desarrollo económico y priorizar a las PyMES como verdaderas generadoras de empleo e inclusión, porque en estos 12 años de gestión la única “empresa” que vió duplicar su dotación de personal (aunque no mejoró sus servicios), ha sido la Municipalidad de Pergamino.-

4 de noviembre de 2011

Curar en salud: Medidas de intervención estatal que ayudan a “blindar” la economía argentina

Para DiarioPergamino y "Hora Pymes" - Radio 10 Pergamino


Cuando se plantea que la República Argentina está “blindada”, en un mundo global que atraviesa una crisis financiera sin precedentes (y sin solución?), generada desde los centros neurálgicos del poder, se hace alusión a la “economía global virtual”, a lo financiero, aquí es donde se debe resaltar nuestra fortaleza, a partir de la estrategia de desendeudamiento externo del Estado Nacional y un direccionamiento de la política económica, basada en el fortalecimiento del aparato productivo y desalentando la especulación financiera, esta sólida situación le otorga a la Argentina un “punto bonus” en el concierto internacional, pero no significa una total y absoluta indemnidad para nuestra economía de potenciales impactos exógenos que puedan provocar ciertas turbulencias coyunturales.

Algunas décadas atrás, crisis internacionales de menor cuantía que la actual, provocaban estragos en nuestra economía signada por las recetas de los organismos financieros internacionales, que nos imponían y aceptábamos a libro cerrado, planes de reestructuración de la deuda, como el Plan Brady en los ´80 o más cerca a este tiempo el llamando “Blindaje” al que le siguió el “Megacanje” de la Alianza, en cabeza del Ministro Machinea, todas recetas del FMI que fueron fracasando una tras otra y comprometiendo el crecimiento económico argentino y consecuentemente su desarrollo.

Estas políticas de neto corte neoliberal, cuya implementación por parte de los países en desarrollo que resultaban salvavidas de plomo, sólo aportaban beneficios al sistema imperante y atento a “salvaguardar” los intereses de los acreedores de la deuda y a sus operadores (los organismos financieros internacionales) que literalmente, vivían de estas negociaciones inescrupulosas y usurarias.

Este lunes 31 de Octubre, se puso en vigencia la Resolución 3210/11 que reglamenta las nuevas disposiciones para la compra de moneda extranjera, y varios formadores de opinión y economistas ortodoxos, discutieron la medida planteando que se trataba de una acción contrapuesta a las libertades económicas y que atentaba contra la transparencia del mercado financiero, alegando que en verdad se ocultaban tras la medida otras intenciones del gobierno, tendientes a preservar el valor de la moneda (función por cierto del Banco Central) y a evitar un recorte de las reservas argentinas, porque se trata de una intervención estatal que está en las antípodas de las recetas ortodoxas del liberalismo más rancio.

Esta medida, entiendo, forma parte de una batería de acciones que coadyuvan a fortalecer a la economía nacional y también evita la fuga de divisas, desalentando el mercado cambiario paralelo, entre otras consideraciones, puesto que quienes quieran adquirir moneda extranjera, deberán acreditar su identidad y además el origen de los fondos, siendo el monto de divisas que demanden compatible con su posición tributaria (es decir debe estar en línea con los ingresos formalmente declarados), en este sentido, es una medida que no debe asustar ni preocupar, simplemente ordena y sistematiza la adquisición de moneda extranjera.

Otra medida muy importante que se tomó esta semana y que complementa el fortalecimiento de las cuentas públicas y es por demás de justa, es la resolución conjunta de los Ministerios de Economía y el de Planificación, que elimina subsidios a empresas, en tal sentido se plantea la creación de un Grupo de Trabajo que analizará la estructura de costos de cada uno de los servicios subsidiados, con el objetivo de quitar subsidios a la luz, gas y agua a empresas tales como bancos, financieras, aseguradoras, juegos de azar, aeropuertos internacionales, empresas de telefonía móvil con jurisdicción nacional, entre otras.

Esta medida, permitiría en principio al Estado Nacional, un ahorro fiscal de más de 600 millones de pesos y no afectaría la tarifa de los servicios públicos de los usuarios domiciliarios, como tampoco debería impactar en un aumento de los precios de los productos y/o servicios que comercializan o prestan las empresas a las que se les elimina el esquema de subsidios, porque se trata de emprendimientos que han logrado un crecimiento superlativo en estos últimos años, que hace innecesario e inequitativo que el Estado Nacional los siga subsidiando en la tarifa que abonan por los servicios públicos.

Estas medidas que se tomaron esta semana, están a tono con otra acción del gobierno nacional que apunta también al fortalecimiento de la economía, pero más particularmente a la protección de la industria nacional, la estrategia de sustitución de importaciones, para ello el Estado Nacional dispone de varios mecanismos que morigeran el impacto de la crisis mundial ante una eventual avalancha de productos importados, se interponen en un universo de productos las llamadas “licencias no automáticas”, un control del gobierno que examina las importaciones y ponen un “freno” en la agilización del ingreso de los productos extranjeros, esto privilegia la producción nacional, fortalece el comercio interior y cuida el saldo de la balanza comercial evitando la salida de dólares por importaciones.

Todas las medidas de intervención estatal a la economía son criticadas desde algunos sectores ortodoxos y conservadores, que aún tras el fracaso rotundo del liberalismo a ultranza, pretenden sostener los postulados librecambistas, yo contrapongo estas posturas liberales con una frase del General Perón que describe a la perfección esta reflexión que presentamos y dice: "La economía nunca ha sido libre, o la controla el Estado en beneficio del Pueblo o lo hacen las grandes corporaciones en perjuicio de éste".

Hoy nos estamos aproximando a este pensamiento de Perón, y no por una proclama partidaria, sino simplemente en pos del beneficio de toda la sociedad, en especial de los sectores de la producción y para no repetir viejos esquemas o antiguos errores, un poco plantear la dicotomía del “Consenso de Washington o la autodeterminación”; "Washington" significaba en los ´90 el complejo político, económico e intelectual compuesto por los organismos internacionales (FMI, Banco Mundial), el Congreso de los EE.UU o la Reserva Federal que bajaban las recetas en forma de acuerdos y que preveían para nuestros países en desarrollo: disciplina presupuestaria, cambios en las prioridades del gasto público, reforma fiscal, liberalización financiera y comercial, apertura al ingreso de IED (inversiones extranjeras directas), privatizaciones y desregulaciones.

Todo esto va quedando en el pasado y hasta nos parece una película sub-realista cuando Barack Obama en la reunión de esta semana en el G-20, felicita a Cristina Kirchner por hacer lo que está haciendo, obviando decirle que para que las cosas salgan bien, hay que hacer justamente lo contrario a lo que su país, EE.UU y a través de los organismos financieros internacionales, recomendó durante décadas y nos fue conduciendo de fracaso en fracaso.-



3 de noviembre de 2011

DiarioPergamino: La crisis en Grecia: similitudes entre la Unión Europea y la Convertibilidad Argentina de los ‘90

El Licenciado Lisandro Mogliati hizo un análisis económico comparativo entre ambas épocas en este artículo que tiene rigurosa actualidad pero que tuvo una visión de anticipación por parte de Mogliati hace meses atrás.




La crisis desatada en Grecia y que amenaza con trasladarse al resto de las economías de la “zona del Euro”, en particular en los denominados PIGS (cerdos en inglés, que comprende a Portugal, Irlanda, Grecia y España), tal vez las economías más vulnerables de la “Vieja Europa”, ha puesto en evidencia algunas debilidades de la unión monetaria, y las deficiencias estructurales del euro.



Como se sabe, la unión monetaria de los Estados Miembros de la UE, ha llevado a la desaparición de las monedas locales (salvo Inglaterra que sigue aferrándose a la libra esterlina) reemplazadas por el euro desde 1999 como referencia nominal de las transacciones y desde 2002, físicamente, como papel dinero en circulación en los países de la UE que adhirieron a la moneda única.



La integración monetaria es un factor de cohesión económica que no implica sólo una ruptura de las tradiciones europeas en lo inherente a la eliminación de la peseta española, la lira italiana o el dracma griego entre otras históricas monedas.



La Unión Económica y Monetaria, como política comunitaria, incorporó el euro como moneda de cambio y prevé la armonización de las políticas macroeconómicas y finacieras comunes a todos los países de la “zona euro”, todo esto en un marco institucional también común, el Sistema Europeo de Bancos Centrales (SEBC) compuesto por el Banco Central Europeo (BCE) y los Bancos Centrales Nacionales (BCN) de los Estados miembros de la Unión Europea.



Esta situación que impone a los miembros de UE la obligación de armonizar la política económica, impide la adopción de políticas unilaterales, por parte de cualquier gobierno europeo, para la corrección de algunas variables nacionales de ajuste, como por ejemplo la devaluación competitiva de la moneda y reducir el déficit fiscal por esta vía, mejorando a su vez los términos de intercambio de comercio internacional, abaratando en términos relativos las exportaciones y encareciendo al mismo tiempo los productos importados.

Aunque se considere una aberración en el análisis económico, desde lo empírico en algunas de sus consecuencias visibles, lo que sucede ahora en la UE, tiene semejanzas con lo que la economía argentina vivió en la década de los ´90, tras la instauración del sistema de convertibilidad del peso argentino con el dólar estadounidense.



¿Por qué? Si bien la Argentina forma parte de un acuerdo de integración como es el MERCOSUR, nada tiene que ver este acuerdo con el sistema, la organización y las implicancias logradas por el Tratado de Maastrich, que dio lugar a la Unión Económica y Monetaria Europea.



Pero aquella política económica de la convertibilidad, basada en los designios del Consenso de Washington, que persiguió, consolidó y defendió como bandera el menemismo gobernante y estuvo en el discurso de campaña de De la Rúa como cuestión inamovible, en su camino a la inconclusa presidencia, tuvo ribetes comparables con alguno de los problemas que hoy en día complican a la economía de los países de la “Euro Zona”.



La mayor coincidencia está en la imposibilidad de corregir el tipo de cambio en forma autónoma por parte de los países miembros, y poder depreciar la moneda nacional y hacer más competitivas las exportaciones nacionales.



Formar parte de la “zona euro” tiene la desventaja de un tipo de cambio fortalecido, que abarata y estimula las importaciones (y la salida de divisas) y encarece las exportaciones (restringiendo el ingreso de divisas por esa vía).



Argentina en el marco de la convertibilidad, pasó por un período de estancamiento de la producción industrial y el empleo.



En ese período colapsó el desarrollo económico nacional y hubo un proceso de reversión productiva, con la sustitución de la producción nacional por manufacturas de origen industrial (MOI) procedentes del exterior, producto de la fortaleza del peso argentino y la falta de ajustes virando hacia un tipo de cambio más competitivo.



Hoy la Unión Europea presenta un panorama similar en ese aspecto, aunque obviamente su sistema organizacional tiene la fortaleza y la estructura que no tenía ni tiene institucionalmente la Argentina.



Pero son evidentes las dificultades para que los productos europeos sean competitivos internacionalmente, por precios relativos altos, dada la fortaleza del euro frente al dólar y a otras divisas.



Definitivamente las manufacturas europeas resultan caras en los países importadores y no existe, unilateralmente, para los países de la unión, la alternativa de la corrección del tipo de cambio a través de la devaluación competitiva de las monedas nacionales, que ya no existen desde la instauración del euro.




Los países de la “euro zona” actual y la Argentina de la convertibilidad, son muy diferentes estructuralmente, pero así como la economía de nuestro país estuvo atada a un peso argentino sobrevaluado y con las exportaciones estancadas y poco competitivas, hoy, la UE presenta una economía atada al Euro como moneda de cambio, que se ha fortalecido cada vez más internacionalmete y esto lo sufre la producción y la competitividad internacional de las exportaciones, poniendo en peligro la producción y el empleo de una Unión Europea "envejecida" y con cargas sociales insostenibles en un futuro cercano.



© 2011 Lisandro Mogliati para DiarioPergamino.com