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30 de junio de 2012

Mercosur: “Impacto de la crisis internacional y el riesgo de profundizar el proteccionismo intra-bloque y la des-integración regional”

Por Lic. Lisandro Mogliati

Esta semana se llevó a cabo en Mendoza una nueva Cumbre de un MERCOSUR que languidece y atraviesa una de sus etapas más críticas, situación que queda al desnudo a partir de la suspensión de Paraguay de su membresía plena, teniendo en cuenta que este país fue uno de los precursores del bloque regional.

El MERCOSUR “nació” luego de varios acuerdos bilaterales entre Argentina y Brasil, justamente en la capital paraguaya, donde se suscribió el “Tratado de Asunción” en marzo de 1.991.

Este acuerdo dio “luz verde” a una alianza cuatripartita entre Argentina, Brasil, Uruguay y el propio Paraguay, signatarios del Acuerdo de Alcance Parcial N° 18 (MERCOSUR) de la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI), marco institucional de los acuerdos comerciales del Cono Sur.

No trato de inmiscuirme en un análisis que pretenda evaluar si corresponde o no sancionar a Paraguay en el marco del “Protocolo de Ushuaia” de 1998 (que aprobaron los cuatro miembros del Mercosur más Bolivia y Chile como Estados Asociados) que incluye de manera acertada la "cláusula democrática".

Este protocolo democrático fue ratificado y ampliado con la firma de un segundo acuerdo en Montevideo, denominado “Compromiso con la Democracia en el Mercosur (mencionado como Ushuaia II), ambos instrumentos prevén que los miembros del MERCOSUR respeten las instituciones y las prácticas democráticas, situación que está en dudas en Paraguay a partir de la destitución “por la vía institucional” del Presidente Lugo.

Pero como este análisis es más económico que político, me remito a que en realidad no debería llamar la atención el ingreso de Venezuela, ni es tampoco novedoso, dado que el país caribeño firmó su solicitud de adhesión en 2.006 como miembro pleno del MERCOSUR (y necesita como formalidad de procedimiento, la ratificación legislativa en cada uno de los países miembros y el Senado de Paraguay - el mismo que destituyó a Lugo - aún no la aprueba).

Es dable destacar que, entre los objetivos del MERCOSUR está prevista la adhesión progresiva del resto de los países de América del Sur (de hecho Bolivia, Chile, Perú, Colombia y Ecuador son miembros asociados sin el status de plenitud por diferentes razones de política doméstica, principalmente económica).

El gran desafío del MERCOSUR es justamente su ampliación (y nunca un acuerdo reducido) junto a la creación de una verdadera unión aduanera, eliminando previamente las barreras comerciales internas que aún persisten y que en tiempos de crisis se agudizan vía proteccionismo económico (que entre los miembros de un mismo bloque no deberían existir).

Todas estas acciones de profundización de la integración regional permitirán mantener con vida al principal bloque comercial de América del Sur, que de lo contrario será historia, como tantos otros experimentos de integración latinoamericana.

Si el MERCOSUR profundiza la corrección de asimetrías de tipo de cambio o de competitividad sectorial por la vía de las trabas al comercio intra-zona, terminarán sus propios miembros firmando el “certificado de defunción” de un desafío de integración regional que trajina desde hace más de 20 años con sus etapas de “stop and go”.

América Latina debe trabajar para profundizar la integración y convertirse en sí misma en un bloque regional que, a partir de los consensos políticos alcanzados en la UNASUR, tenga cada día un mayor peso relativo a escala global.

La fragmentación integracionista y el aislamiento no son las recetas más adecuadas para superar la crisis actual que impacta promoviendo mayores niveles de protección y de desfasaje competitivo.

El MERCOSUR debe sobrevivir la crisis coyuntural y fortalecerse, consolidando una alianza estratégica que en términos políticos, permita adecuar cadenas de valor intra-bloque en lugar de competencia interna, tomando como foco, las exportaciones con valor agregado por fuera del bloque regional, persiguiendo hacia dentro, el objetivo de una complementación económica que genere círculos virtuosos en la producción e industria, acompañados de una firme decisión política que ratifique la integración con la consigna de “ganar – ganar”.-

24 de junio de 2012

Crédito Fiscal (entrevista a Briozzo) “En esta nueva fase del desarrollo económico, el desafío de la Argentina radica en combinar crecimiento con aumento de la productividad”


En el segmento “Hora Pymes” que conduce el Lic. Lisandro Mogliati por Radio 10 Pergamino, se entrevistó al Mag. Alberto Briozzo, Vicepresidente de la Comisión de Investigaciones Científicas (CIC) y Responsable del Programa de Modernización Tecnológica para PyMES, dependiente del Ministerio de Producción provincial para analizar características y finalidad del Programa de Crédito Fiscal para Modernización e Innovación destinado a las PyMES bonaerenses.

Alberto Briozzo abrió la entrevista para “Hora Pymes” señalando que “desde la CIC trabajamos en materia de innovación y modernización tecnológica para las PyMES porque creemos que en la Argentina luego de varios años de crecimiento, debe darse un salto de calidad y competitividad en el entramado empresarial, por lo tanto ponemos a disposición el Programa de Modernización Tecnológica y el crédito fiscal como herramienta para optimizar la competitividad de nuestras empresas en la provincia de Buenos Aires”.

El funcionario provincial destacó también que “El Programa de Modernización Tecnológica presenta una modalidad descentralizada y de ventanilla abierta en el territorio, a través de Unidades Ejecutoras Regionales que junto a los vinculadores tecnológicos, acercan en forma directa a las pymes de cada zona la posibilidad de conocer la oferta de herramientas provinciales y nacionales de apoyo al desarrollo y la forma de acceder a ellas”.

En la región la Unidad Ejecutora del Programa de Modernización Tecnológica para Pymes es ADEC (Agencia de Desarrollo Económico de Colón) y allí deben dirigirse los empresarios pergaminenses interesados en esta importante herramienta que fomenta la competitividad empresarial.

En este sentido Alberto Briozzo, consultado por el Lic. Mogliati sobre la etapa que se viene para las pymes en la Argentina, tendiente a fortalecer y complementar el proceso de industrialización por sustitución de importaciones, el entrevistado sostuvo que: “Los tiempos que se avecinan para el desarrollo de nuestro país se darán en un marco de competencia global, es lógico que la Argentina en esta coyuntura puntual de crisis internacional tienda a reforzar su protección industrial para evitar la avalancha de productos importados, muchos de los cuales ingresan a precios de dumping, destruyendo a las pequeñas y medianas empresas, no debemos olvidar la historia pasada con la estructura productiva devastada. No obstante en el mediano plazo con un mundo más normalizado no tendrá que haber tanto nivel de protección y allí la competitividad de nuestras empresas debe ser global y nuestra producción nacional deberá diferenciarse a partir de la innovación y del aumento de la competitividad, a esto apunta nuestro Programa de Modernización Tecnológica y el crédito fiscal como herramienta”.

Briozzo remarcó asimismo la relevancia de la etapa inminente que atravesará nuestro país destacando que: “Esta es la nueva la nueva fase del desarrollo económico, el nuevo desafío de la Argentina que debe combinar crecimiento con aumento de la productividad”.

Acerca del Programa de Crédito Fiscal Provincial para Modernización e Innovación que impulsa la CIC el Vicepresidente de la entidad señaló que “otorga a cada pyme que califique y cuyo proyecto de modernización o innovación sea aprobado, hasta 100.000 pesos en bonos de crédito fiscal para cancelar impuestos provinciales (ingresos brutos)”.

“El programa ha descentralizado, desburocratizado y acortado los tiempos de gestión para acceder al crédito fiscal, tratando de ajustarse a la realidad de las pymes a las cuales hay que ayudar y fortalecer, esto queda demostrado en el hecho de que varias empresas que nunca habían participado de programas del Estado, han aplicado al crédito fiscal provincial y estimamos que para setiembre habremos agotado los cupos previstos”.

Sobre la metodología de descentralización del Programa de Modernización Tecnológica, a través de Unidades Ejecutoras Regionales, Briozzo aseguró que “así queda plasmada la estrategia de darle profundidad territorial y abarcar la mayor cantidad de entramados productivos de la provincia de Buenos Aires”.

Características del Crédito Fiscal

Las PyMES bonaerenses podrán presentar proyectos de innovación o modernización tecnológica, por un importe que no podrá exceder del 50% del costo total del proyecto y hasta un máximo de $ 100.000.

La duración máxima de ejecución de los proyectos será de un año, contado a partir de la firma de respectivo contrato.

Podrán ser beneficiarios del régimen de Crédito Fiscal las personas físicas o jurídicas que desarrollen actividades productivas de bienes y / o servicios con domicilio legal en el territorio de la Provincia de Buenos Aires, se encuadran dentro de los parámetros de Pymes definidos en la Disposición SEPyME Nº 21/2010 y ejecuten el proyecto dentro de la jurisdicción provincial.

En nuestra región las PyMES interesadadas en acceder al Programa de Modernización Tecnológica (PMT) y aplicar al Crédito Fiscal Provincial para Modernización e Innovación Tecnológica pueden contactarse a ADEC (Agencia de Desarrollo Económico de Colon) www.adeccolon.org.ar o vía e-mail adec@s11.coopenet.com.ar Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla y un vinculador tecnológico visitará la empresa y asesorará acerca del acceso al programa, sus requisitos y aplicación.

20 de junio de 2012

G-20: ¿El compromiso por un menor nivel de proteccionismo lleva a más proteccionismo?

Por Lisandro Mogliati – Lic. en Gestión de Negocios Internacionales (Facultad de Ciencia Política y RR.II - U.N.R)


Esta semana tuvo lugar en México un nuevo cónclave de los países del G-20 , en el marco de una coyuntura internacional compleja, donde los países centrales (Europa particularmente) se han obstinado en seguir ajustando las clavijas ante cada avance insoslayable de la crisis, mientras el descontento social crece en Europa y se relega el tan mentado “estado de bienestar” europeo, porque a los principales líderes de la Europa integrada, no les interesa resolver la situación de las variables sociales, hoy desmembradas por la priorización de la “timba financiera” y los megafondos europeos de salvataje a los bancos.

El futuro inmediato de la producción y el comercio se pusieron en el centro de la escena del G-20, en el marco de las negociaciones de un grupo heterogéneo de países con intereses encontrados, que integran economías desarrolladas, en vías de desarrollo, emergentes y futuras nuevas potencias (hoy también integradas al BRICS ) tratan de arribar a un nuevo orden internacional que equilibre las fuerzas y los consensos que hoy son incapaces de resolver los organismos tradicionales de Bretton Woods .

La decisión tal vez más categórica e inaplicable (¿irrisoria?) en este contexto mundial al que arribó el G-20, es el acuerdo para extender hasta 2014 el compromiso de no adoptar medidas proteccionistas, que profundicen la crisis internacional y se conviertan en un mecanismo que desencadene una nueva recesión mundial.

Sin lugar a dudas esto de evitar la aplicación de medidas de protección a la producción nacional, es querer tapar el sol con la mano, en un plano de severa crisis internacional donde la demanda europea de manufacturas importadas se viene derrumbando y la producción mundial tiene a los miembros de la Unión Europea, como principales clientes que ya no pueden comprar mercadería en los niveles de años anteriores.

Esta situación abre una ventana para el redireccionamiento de ese saldo que deja de importar la U.E y América Latina aparece como destino inevitable, donde la crisis mundial aún no ha impactado con la intensidad que lo ha hecho en Europa.

Esto posibilita que una gama incalculable de manufacturas (especialmente las que se producen en el Este Asiático) busquen nuevos destinos y con precios competitivos con capacidad de devastar muchas ramas de la producción nacional del país que abra su economía e importe sin controles o restricciones.

Por lo tanto esta medida acordada en el G-20 para evitar un mayor nivel de proteccionismo, con muy poca voluntad real por parte de los mandatarios de incorporarla a su política comercial (a sabiendas de su cumplimiento improbable), terminará siendo estéril y por el contrario fomentará mayores niveles de proteccionismo encubierto, a partir de trabas fitosanitarias, técnicas o burocráticas, que en verdad esconden la real situación de la producción y el comercio internacional en crisis, como así también la inconsistencia de la OMC (Organización Mundial del Comercio) como ámbito de regulación.

En este sentido la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, planteó criteriosamente a los miembros del G-20 una suerte de relanzamiento de la “Ronda de Doha” de liberalización comercial, que ha fracasado como mecanismo en el marco de la OMC y que permanece estacada, particularmente por la cuestión de los subsidios agrícolas que los países desarrollados se empeñan en sostener y el acceso a los mercados en las naciones en vías de desarrollo.-

Santiago Fraschina economista del “GeeNap” disertó en Pergamino

En una interesante y concurrida charla abordó la situación económica actual y los diferentes modelos de intervención y sostuvo que “La Argentina ha recuperado el rol del Estado para intervenir en la economía y equilibrar variables”.


El próximo pasado en la sede del Sindicato de SMATA de Pergamino, se llevó a cabo una charla a cargo del Lic. Santiago Fraschina, economista del GEENAP (Grupo de estudio de economía nacional y popular) quien ante un importante marco de público, abordó la situación económica a nivel internacional y su impacto en la Argentina, destacando las diametrales diferencias entre las políticas de ajuste que aplican los países centrales ante la crisis y la política expansiva, de corte keynesiano que se instrumenta en nuestro país para sostener el nivel de consumo y el empleo.

En el cónclave el Lic. Franschina se refirió también a la situación del dólar en la Argentina, desmitificando y derribando paradigmas de la ortodoxia económica y las corporaciones, que pretenden crear psicosis e impulsar así una corrida cambiaria, desestabilizando la economía y el gobierno.

Fraschina destacó que ante la crisis financiera internacional el Gobierno Argentino ha decidido seguir profundizando el modelo económico iniciado en 2003, de reindustrialización con inclusión social.

Puntualmente señaló que “mientras Grecia, España o Italia que son quienes más están sufriendo la crisis financiera en Europa se han quedado sin instrumentos de política económica, monetaria, cambiaria y fiscal para corregir el rumbo y están a merced de Alemania y de los organismos financieros internacionales, la Argentina ha recuperado el rol del Estado para intervenir en la economía y equilibrar variables, devolviéndole a la política el carácter central en la toma de decisiones a favor del pueblo”.


La charla que brindó Fraschina en Pergamino fue impulsada por el sector de la Juventud de Kolina, la Asociación Civil Equidad, Desarrollo e Integración junto a otros espacios del Frente para la Victoria local y en el estrado junto al disertante estuvieron el Lic. Lisandro Bormioli, referente seccional de KOLINA y responsable de la Delegación Regional del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación y el Lic. Lisandro Mogliati, dirigente del peronismo local quien contactó al Lic. Fraschina, mientras que entre los concurrentes se destacaron los ediles del Frente para la Victoria de Pergamino Gabriel Cairat, Héctor Cattaneo y Juan Carricart; la titular de la UDAI del ANSES Pergamino, Lic. Eugenia Ball Lima, dirigentes sindicales, referentes barriales y representantes de espacios kirchneristas locales de La Cámpora y el Movimiento Evita entre otros.-

13 de junio de 2012

Crisis Global e Impacto Local: Ajustes o Expansión del Gasto y la Inversión Social.

Por Lic. Lisandro Mogliati

La economía global se debate en una grave crisis de fondo, una crisis donde la ausencia más notoria, son los valores humanos que la ciencia económica relega cuando la ortodoxia clásica, aconseja aplicar ajuste sobre ajustes, para ordenar las variables económicas.

Hay sobradas muestras ejemplificadoras (la Argentina de 2001 que implosionó es uno de los más recientes y notorios casos) que dan cuenta de que “ajuste, sobre ajustes y más ajustes” terminan indefectiblemente en una escalada mayor de los niveles de conflictividad social, haciendo incluso peligrar las instituciones democráticas, cuando estas son endebles.

Europa a través de las medidas que adopta, está “salvando” a uno de los sectores a los que les cabe mayor responsabilidad en esta crisis terminal: el sector financiero (especialmente en España), poniéndolo al resguardo de una ola implosiva que ha arrastrado al sector productivo europeo, sumiéndolo en una grave y prolongada recesión que arroja tasas de desempleo inimaginables hace solo algunos años, que desemboca en una fragmentación social sin precedentes en tiempos modernos.

El “corcét” monetario de un Euro poco competitivo, en lo que hace a los términos de intercambio del comercio internacional, termina por relegar cualquier política endógena para promover las exportaciones europeas, la deslocalización de inversiones desde los países centrales de Europa, con destino a las recientemente incorporadas economías menos desarrolladas, tras la ampliación de la Unión Europea a 27 miembros, terminan perdiendo inversiones productivas, profundizando la crisis que originan otro “coctail” difícil de digerir en una coyuntura internacional compleja.

Vale decir que nuevamente estamos en presencia de dos modelos económico-sociales en juego, el ajuste como salida a la crisis (cuya inviabilidad estamos observando en Europa) o bien la recetas heterodoxas de neto corte “keynesiano”, que proponen a contramano de la ortodoxia liberal, estimular la demanda y la intervención del Estado en la búsqueda de equilibrios, que por sí solo el mercado resulta estéril a la hora de resolver.

Keynes planteaba con acierto tras la crisis mundial del ´29, el abandono de la ideología económica del "laissez-faire" que había estructurado el capitalismo y le daba al Estado un rol protagónico mayor, como barra estabilizadora de la sociedad y donde la economía debía estar al servicio del desarrollo humano y nunca a la inversa.

Si bien han transcurrido casi 80 años de historia, los economistas y los Estados (con alguna injerencia de los decrépitos organismos internacionales creados en la pos-guerra) siguen debatiendo las mismas consignas que llevan a la aplicación de recetas muy disímiles.

Mientras España, Grecia (y próximamente puede ser el turno de Italia en la lista “negra”) van siendo “rescatados” con fondos de la Unión Europea, observamos como naciones emergentes, caso Brasil y la propia Argentina, aplican medidas anticíclicas y siguen estimulando la economía a través del consumo y la creación de empleo en un contexto macro de gran complejidad.

Dilma Rousseff, mandataria brasileña fue severamente crítica de la medida de salvaguardar a los bancos españoles con la inconmensurable cifra de 100 mil millones de euros que les otorgó la Unión Europea, a la medida Rousseff la califica como una "trampa capitalista" y que esta crisis europea está siendo pagada a nivel mundial por las economías emergentes.



La potencialidad de Brasil a diferencia de varios países europeos, está dada en la amplitud del mercado interno y el consumo nacional para enfrentar un período crítico, la Presidenta Brasileña aseguró con criterio que "un país no sale de la crisis con ajuste, por el contrario, crea una trampa para sí mismo cada vez que recorta el gasto o para de invertir, provoca lo que está ocurriendo en Europa, profundizando la crisis".

La Argentina también está tratando de salir indemne de esta coyuntura mundial aplicando recetas heterodoxas, se ha reflotado la lógica de “vivir con lo nuestro” como estrategia macro, priorizando la industrialización por sustitución de importaciones que vigorice a las PyMES, fortalezca el mercado nacional, los salarios y el consumo interno, llevan a protegernos también de la avalancha de manufacturas de todos los orígenes, muchas a precios de “dumping” o vía “subsidios” (que en teoría son prácticas que deberían ser condenadas por la OMC) que tratan de introducirse en nuestro país y el mundo, como alternativa a la caída de la demanda en los países centrales.

El anuncio de la Presidente Cristina F. de Kirchner del día de ayer, combinando un mega programa de viviendas para diversos segmentos sociales que aún no alcanzaron el sueño de la vivienda propia, es el fondo también una medida anticíclica en términos de crecimiento económico y creación de empleo, porque la construcción (cuando no es vista como alternativa de inversiones de carácter rentístico especulativo) es un motor de generación de fuentes laborales y motoriza la economía, mientras un derecho social inalienable, como es la vivienda, va camino a ser cumplido a partir del rol del Estado como interventor y ordenador social de la economía.

1 de junio de 2012

“La falta de estrategias del municipio para la radicación de inversiones productivas e industriales incide en el aumento de la tasa de desempleo registrado en Pergamino”


Por Lic. Lisandro Mogliati

Hace algunos días el municipio anunció que la tasa de desempleo, medida localmente, había subido en un punto porcentual, situación que pone en evidencia la falta de estrategias de promoción del desarrollo productivo a nivel municipal y brinda pautas claras acerca de los motivos por los cuales, la oferta laboral en nuestra ciudad, es inferior a una demanda de empleo que crece.



Las autoridades municipales plantean que uno de los problemas radica en que el crecimiento de la actividad económica aumenta a un ritmo comparativamente mayor que la creación de puestos de trabajo.



Esta explicación puede ser veraz en términos de tecnicismos, pero deja en claro que hay una demanda de trabajo insatisfecha que no encuentra su nicho en el mercado laboral local y la situación tiene múltiples razones.



Por un lado el nivel de inversiones intensivas en creación de fuentes de trabajo (como la industria) es relativamente más baja que en algunas ciudades vecinas, Pergamino se caracteriza por tener un mayor nivel de actividad económica en el sector de los servicios, el comercio, la producción agrícola extensiva y la renta financiera (incluyendo en este apartado al mercado inmobiliario como alternativa de direccionamiento de las inversiones, postergando inversiones vinculadas a la industria y al valor agregado).



La caracterización económica de nuestra ciudad, ofrece una incidencia menor en la tasa de creación de empleo, que en las ciudades vecinas que apostaron al desarrollo productivo, logrando plasmar así una veta más industrialista que favorece una mayor oferta de empleo genuino, sustentable y creciente.



Para abordar esta hipótesis, alcanza con observar la realidad productiva en un radio cercano a nuestra ciudad y siempre dentro de la “zona núcleo”, con similares características socio-productivas y naturales.



Salto y Colón por ejemplo, con sus particularidades de desarrollo industrial creciente y un sector empresarial consolidado (con un sesgo agroindustrial y metalmecánico), han alcanzado la envidiable “tasa de desempleo 0”, técnicamente, no es que no existan desempleados, dado que siempre se establece como mínimo un piso de desempleo no menor al 4 o al 5 %, que está dado por la rotación laboral o por la falta de calificación de algunos individuos que no les permite insertarse fácilmente en el mundo del trabajo en forma activa pero persisten en la búsqueda.



Arrecifes se planteó hace algunos años, convertirse en alternativa de inversiones productivas y consolidó de este modo su Sector Industrial Planificado, un ejemplo a nivel regional como política pública de atracción de inversiones.



A través de esta estrategia, la vecina ciudad logró captar unas diez radicaciones industriales en este último tiempo, incluyendo alguna lógica de cadenas de valor con la ciudad Salto, donde complementan inversiones entre un frigorífico avícola y su planta de elaboración de alimento balanceado entre Salto y Arrecifes respectivamente, pertenecientes a un mismo grupo económico que se consolidó en la región.



En otra sintonía, en Pergamino desde el año 1999 (cuando se terminaron las últimas obras estructurales de la segunda etapa del Parque Industrial local) que no se realizan inversiones municipales importantes que coadyuven a una estrategia de desarrollo industrial, hace varios años ya que se especula (y no se concreta) con la ampliación del Parque Industrial local, extendiéndolo a terrenos aledaños, tampoco se han delimitado nuevas zonas o sectores industriales planificados donde ubicar empresas, que desde la sanción de la Ley 13.744 de Parques y Sectores Industriales ha flexibilizado los requisitos para delimitar espacios de radicación de industrias.



Sin dudas la notoria falta de una estrategia de desarrollo local en Pergamino, hecho que se vislumbra al no contar con un Parque Industrial con terrenos disponibles donde instalar empresas, no delimitar nuevas Zonas Industriales (incluso pensando en los pueblos de campaña con la alternativa que ofrece la legislación vigente de conformar “unidades modulares” en zona rural) o no fomentar incubadoras de empresas que faciliten la instalación de pequeños emprendimientos es su etapa de “start up” y tutorarlos hasta convertirse en una PyME, dan cuenta de ciertos elementos determinantes que coadyuvan a engrosar la tasa de desempleo.



Hace algún tiempo había escrito una columna para la revista “La Posta”, donde destacaba que en Pergamino: “No hay un pensamiento estratégico, no nos hemos puesto a pensar en la necesidad de plantear un desarrollo industrial atado a la matriz productiva mayormente primaria de Pergamino, para agregar valor a la producción…” (http://lisandro-mogliati.blogspot.com.ar/2011/01/pergamino-el-idilio-de-la-perla-del.html).



Lamentablemente ese “pensamiento estratégico” debe basarse en la acción y en la gestión, que sigue ausente y hoy se refleja en la “tasa de desempleo”, cuando el trabajo constituye sin dudas el eslabón primordial para la construcción de una sociedad más justa, integrada e inclusiva.-